
La oncología veterinaria atraviesa una situación crítica en España debido a las dificultades para acceder a la lomustina, un medicamento quimioterápico esencial para tratar distintos tipos de cáncer en perros. Veterinarios y dueños de perros alertan de que la escasez y las trabas administrativas están retrasando tratamientos vitales y, en algunos casos, provocando desenlaces fatales.
Este fármaco resulta clave en terapias contra tumores como mastocitomas, linfomas y tumores cerebrales, patologías relativamente frecuentes en oncología veterinaria. Sin embargo, la falta de una distribución ágil dentro del territorio nacional obliga a los profesionales a buscar soluciones alternativas para intentar salvar a sus pacientes.
Ante la escasez crónica del medicamento en el mercado nacional, muchos centros veterinarios se ven obligados a recurrir a la importación de medicamentos extranjeros, un proceso complejo que implica trámites administrativos y demoras.
En algunos casos, la lomustina debe solicitarse desde territorios cercanos como Andorra, lo que incrementa notablemente el coste del tratamiento y retrasa el inicio de la quimioterapia. Esta situación genera una clara desigualdad en el acceso, ya que no todas las clínicas veterinarias disponen de los permisos o la infraestructura necesarios para gestionar estas importaciones.
Los profesionales del sector denuncian que estas dificultades están teniendo consecuencias dramáticas. Se han registrado casos en los que más de un perro diagnosticado de cáncer solo pudieron tratar al primero, mientras que el segundo falleció al no poder conseguir el medicamento a tiempo.
Gran parte del sector veterinario señala al Real Decreto 666/2023 como uno de los principales obstáculos para el acceso a tratamientos oncológicos.
La normativa regula la prescripción y dispensación de medicamentos veterinarios en España, pero muchos expertos consideran que su aplicación actual es excesivamente restrictiva en comparación con la normativa europea.
Los veterinarios reclaman una interpretación más flexible del sistema de prescripción en cascada, un mecanismo que permite utilizar medicamentos de medicina humana cuando no existen alternativas veterinarias disponibles en el mercado nacional de forma inmediata.
La autorización de una distribución directa de lomustina en España tendría efectos inmediatos tanto en el acceso como en el precio del tratamiento.
Por un lado, eliminaría los intermediarios internacionales y los procedimientos de importación especial, reduciendo significativamente los costes para los propietarios. Por otro, permitiría que los hospitales veterinarios dispusieran del medicamento en stock, lo que facilitaría iniciar la quimioterapia el mismo día del diagnóstico, un factor determinante en enfermedades oncológicas.
En cáncer, recuerdan los especialistas, cada día cuenta, y retrasar el tratamiento puede empeorar considerablemente el pronóstico y la esperanza de vida del animal.
Ante esta situación, el colectivo veterinario reclama medidas urgentes a organismos como el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.
Entre sus principales demandas destacan:
“No estamos pidiendo un lujo; estamos pidiendo el derecho a tratar a nuestros pacientes con la medicina que la ciencia ya ha validado, pero que la burocracia nos deniega”, señalan profesionales del sector veterinario.
La situación, advierten, refleja un problema estructural que requiere soluciones urgentes para garantizar que los animales con cáncer en España puedan acceder a tratamientos que ya forman parte de la práctica clínica en otros países.

María Jesús says:
Es una verguenza que este pasando esto