Cuando Jonathan conoció a Isis apenas podía sostenerlo entre sus brazos. Era un pequeña doberman de ojos curiosos y patas torpes que parecían no saber aún cómo sostener tanta vida. Desde ese día, se volvieron inseparables. Crecieron juntos. Isis lo esperaba cada tarde después de la escuela, moviendo la cola como si cada reencuentro fuera […]










