
La Terapia Asistida con Perros se consolida como una herramienta eficaz para mejorar la experiencia hospitalaria de niños con parálisis cerebral en el Hospital Trueta. Un estudio reciente, impulsado por Purina, demuestra que esta intervención no solo reduce la ansiedad, sino que también disminuye significativamente la necesidad de sedación farmacológica.
Los resultados son contundentes: uno de cada cuatro niños dejó de necesitar sedación tras la incorporación de perros de terapia en los procedimientos clínicos. En total, se registró una reducción del 26% en el uso de sedantes y una aceptación del 72% entre los pacientes pediátricos.
El estudio, realizado entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025 con 64 pacientes, pone de manifiesto el impacto positivo del vínculo humano-animal en contextos hospitalarios. La presencia de los perros ayuda a disminuir el estrés, facilita las pruebas médicas y mejora la colaboración de los niños.
Desde la implementación del programa, desarrollada junto al Centro de Terapias Asistidas con Perros, los profesionales sanitarios han observado múltiples beneficios:
Además, la terapia no solo impacta en el momento clínico, sino también en el bienestar general de los menores durante su estancia hospitalaria.
Tras el éxito inicial, la colaboración entre Purina y la unidad especializada del Hospital Trueta permitirá ampliar la terapia a la planta de pediatría. A partir del verano, más niños ingresados podrán beneficiarse de la interacción con perros de terapia.
Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de Purina, que desde 2015 lidera investigaciones sobre intervenciones asistidas con animales en hospitales como el Hospital Niño Jesús o el Hospital Clínic de Barcelona.
A través de programas como la Alianza Purina Terapia Animal, la compañía impulsa la formación de profesionales sanitarios y la implementación de proyectos similares en centros de toda España.
La evidencia científica respalda cada vez más el papel de los perros en entornos médicos, especialmente en pacientes vulnerables. El caso del Hospital Trueta refuerza la idea de que integrar animales en la atención sanitaria no es solo una alternativa, sino una solución efectiva para humanizar la medicina y mejorar los resultados clínicos.
