
El coste de la vida sigue encareciéndose en España y, esta vez, el impacto directo se lo llevan los miembros más vulnerables del hogar: nuestras mascotas. Cuidar de un perro o un gato se ha vuelto notablemente más costoso en el último año. El precio de los servicios veterinarios y otros servicios para animales domésticos ha alcanzado una variación anual del 4,4 %, el dato más alto registrado hasta la fecha en este sector, según los últimos informes publicados sobre el Índice de Precios de Consumo (IPC).
Esta noticia afecta de manera directa a millones de familias españolas que conviven con animales de compañía. Mantener el bienestar y garantizar una buena calidad de vida de un animal no es un capricho; implica un desembolso constante en revisiones veterinarias periódicas, vacunas esenciales, tratamientos crónicos, pruebas diagnósticas, cirugías, atención de urgencias y planes de prevención. Con este nuevo escenario inflacionista, la capacidad económica de los hogares se pone a prueba, abriendo un debate urgente sobre la accesibilidad a la salud animal en nuestro país.
De acuerdo con las estadísticas oficiales proporcionadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación en el sector veterinario ha mostrado una tendencia ascendente preocupante, desmarcándose en varios periodos de la media del IPC general. Mientras que la inflación general en España ha dado ligeros respiros en ciertos meses, el coste de los profesionales sanitarios que atienden a nuestras mascotas no ha dejado de escalar hasta rozar ese histórico 4,4 %.
A este incremento en la mano de obra y en la consulta clínica se suma, de igual forma, el alza en los productos para animales domésticos (que incluye desde alimentación especializada hasta medicamentos específicos), cuya tasa interanual también ha reflejado repuntes en los registros del INE, situándose en fases recientes en torno al 1,4 % tras periodos de fuerte volatilidad. La combinación de ambos factores dibuja un panorama complejo: tanto el mantenimiento diario como la atención médica especializada son hoy más caros que nunca.
El principal temor de los expertos del sector es el efecto dominó que estos precios pueden provocar en el comportamiento de los propietarios. La subida de costes generalizada puede hacer que algunas personas retrasen las visitas al veterinario o, peor aún, intenten buscar soluciones y remedios caseros por su cuenta a través de internet.
Nota importante: Automedicar a un perro o ignorar los primeros síntomas de una enfermedad es una práctica de alto riesgo que puede terminar saliendo muchísimo más caro para el bolsillo a largo plazo, y con consecuencias fatales para la salud del animal.
La salud de un perro no debería depender de esperar a que el problema sea grave o irreversible. La medicina preventiva, aunque en un principio pueda percibirse como un gasto fijo mensual o anual, es siempre la mejor forma de evitar sufrimientos innecesarios y tratamientos paliativos o quirúrgicos mucho más complejos y costosos en el futuro. Diagnosticar a tiempo una patología renal, un problema cardíaco o una filariosis puede marcar la diferencia entre una pastilla diaria o una hospitalización de urgencia que desestabilice la economía familiar.
Ante esta situación de presión inflacionista, el sector clínico y comercial ha vuelto a alzar la voz con una reclamación histórica. Según manifiestan de forma unánime tanto veterinarios colegiados como responsables de tiendas especializadas y de nutrición animal, una de las medidas más eficaces y justas para amortiguar y mitigar estas subidas de precios sería, de forma definitiva, reducir el IVA veterinario.
Actualmente, los servicios veterinarios en España están gravados con el tipo impositivo general del 21 %, considerándose un servicio de lujo en lugar de una actividad sanitaria esencial de salud pública. Las asociaciones del sector defienden que aplicar un IVA reducido (del 10 %) o súper reducido no solo aliviaría de inmediato la carga fiscal que soportan las familias, sino que garantizaría que menos animales queden desatendidos.
Para evitar que tu economía sufra en exceso y que tu compañero de cuatro patas siga estando perfectamente protegido, los expertos recomiendan adoptar ciertas estrategias de planificación:
En un contexto donde los datos del INE confirman un encarecimiento histórico, se hace más necesario que nunca gestionar de forma inteligente la salud de nuestros animales y reclamar medidas institucionales, como la rebaja del IVA, que protejan el bienestar de los hogares multiespecie en España.

Susana Paredes Baeza says:
El coste de cuidar a nuestros animales sigue subiendo en España 💸🐾 Es momento de apoyar medidas que hagan la atención veterinaria más accesible para todos.