
La Noche de San Juan, que se celebra cada 24 de junio, es sinónimo de hogueras, fiesta y la bienvenida oficial al verano. Sin embargo, lo que para las personas es una jornada de alegría y tradición, para nuestros fieles compañeros de cuatro patas puede transformarse en una auténtica pesadilla. La pirotecnia y los petardos propios de esta verbena alteran de forma drástica la tranquilidad de los hogares, convirtiéndose en uno de los momentos más críticos del año para el bienestar de los animales.
A continuación, analizamos detalladamente por qué les afecta tanto este ruido, cuáles son los síntomas de la ansiedad por pirotecnia en perros y te ofrecemos las pautas profesionales de expertos veterinarios para mantener a tu mascota a salvo y tranquila durante esta festividad.
El principal motivo del sufrimiento de nuestros animales radica en su fisionomía. El sistema auditivo de los perros es muchísimo más sensible que el de los seres humanos. Mientras que nosotros percibimos el estallido como un sonido fuerte pero lejano, la capacidad auditiva de los canes les permite captar frecuencias altas que para nosotros son completamente inaudibles. Esto amplifica drásticamente cualquier detonación, transformándola en una experiencia abrumadora y dolorosa.
Durante la mítica noche de San Juan, los ruidos provocados por la pirotecnia y los fuegos artificiales pueden alcanzar intensidades de entre 150 y 175 decibelios. Para que te hagas una idea, este nivel de ruido supera el umbral del dolor humano y equivale al despegue de un avión de reacción a pocos metros de distancia. No es de extrañar que, según datos proporcionados por el Colegio de Veterinarios de Barcelona (COVB), entre el 25% y el 50% de los perros sufren de miedo extremo ante estos estímulos sonoros.
El miedo a los ruidos fuertes no es solo una rabieta o un pequeño susto momentáneo. El pánico derivado de los petardos desencadena una respuesta fisiológica severa que puede dejar secuelas emocionales profundas.
Entre los síntomas y consecuencias más comunes de la ansiedad por ruidos en los perros encontramos:
“La Noche de San Juan puede convertirse en una experiencia traumática que puede llegar a dejar una huella duradera en su vida, e incluso podría derivar en el desarrollo de fobias a, por ejemplo, el ruido o las luces”, advierte Carla Mena, veterinaria colaboradora de la compañía de seguros de mascotas Santévet.
Afortunadamente, como cuidadores, podemos tomar medidas proactivas para mitigar el impacto acústico de la verbena y asegurar el bienestar de nuestro peludo. Aquí tienes las pautas fundamentales que debes aplicar:
Crea un búnker de paz dentro de casa. Escoge la habitación más interior del hogar y cierra por completo ventanas, persianas y puertas para aislar al máximo el ruido y los destellos lumínicos exteriores. Coloca su cama habitual, mantas para que pueda enterrarse si lo desea, y asegúrate de que tenga libre acceso a su comida y agua.
La técnica del «ruido blanco» o el enriquecimiento ambiental auditivo funciona muy bien. “También debemos crear un ambiente tranquilo dentro del hogar para amortiguar los estímulos externos. Poner música suave o dejar la televisión encendida con volumen moderado puede contribuir a enmascarar los estallidos y generar una atmósfera más relajada para ellos”, aconseja la veterinaria Carla Mena.
No esperes a que empiece el caos. Adelanta los paseos nocturnos a las horas previas al anochecer, justo antes de que comiencen las detonaciones más fuertes. Durante estas salidas preventivas, mantén a tu perro siempre atado con una correa segura y un arnés bien ajustado para evitar escapes por un estruendo imprevisto.
Si sabes que tu mascota lo pasa realmente mal, la medicina preventiva es tu gran aliada. Consultando previamente con tu clínica veterinaria de confianza, se pueden administrar nutracéuticos semanas antes de San Juan. El uso de complejos con vitaminas del grupo B o extractos de plantas naturales como la valeriana, la pasiflora o la melatonina ayuda a regular el sistema nervioso y rebajar los niveles de ansiedad sin generar efectos secundarios ni sedación profunda.
El compromiso de las familias con sus animales es cada vez más evidente. Según los datos del III Estudio sobre hábitos de familias españolas con animales de compañía elaborado por Santévet, el 71% de los propietarios de perros en España estaría dispuesto a renunciar a un plan o salida nocturna con tal de garantizar el bienestar de su mascota. Quedarte en casa, transmitirle calma y no reñirle por su miedo es el mayor acto de amor y cuidado que puedes ofrecerle.
Cuando el miedo se transforma en una fobia instaurada, los consejos ambientales pueden quedarse cortos. En estas situaciones de ansiedad extrema, la veterinaria Carla Mena también ha querido señalar que: “en caso de que nuestra mascota presente niveles elevados de ansiedad como se ha mencionado anteriormente, es recomendable consultar con un etólogo, veterinario especializado en comportamiento, puesto que existen algunos tratamientos específicos que pueden ayudarles a lidiar mejor con la ansiedad que pueden provocar los petardos”.
En definitiva, anticiparse a la verbena, adecuar el entorno del hogar y contar con la ayuda profesional adecuada son los pilares para que San Juan deje de ser una noche de terror y se convierta en una velada segura para toda la familia.

Susana Paredes Baeza says:
La Noche de San Juan es magia para nosotros… pero un auténtico infierno para muchos perros. Los petardos pueden alcanzar hasta 175 dB, un ruido más fuerte que un avión despegando, y no es raro que nuestros compis peludos entren en pánico 🐶💥.
Taquicardias, temblores, desorientación e incluso fugas: así vive demasiados animales una noche que debería ser segura para todos.
Protegerlos empieza por algo tan simple como preparar un refugio tranquilo, adelantar paseos, usar música suave y, sobre todo, acompañarlos con calma 🫶🐾