
Una intervención judicial y policial ha puesto al descubierto una grave situación de abandono e insalubridad en el municipio madrileño de Navalcarnero. La Guardia Civil ha procedido a la investigación de dos hombres como presuntos autores de un delito de maltrato animal, cometido en las instalaciones de una escuela canina de la localidad. El operativo, que culminó con el cierre preventivo del centro y la puesta a disposición judicial de los imputados, permitió la incautación de 46 perros, varios de los cuales se encontraban al borde de la muerte.
El caso comenzó a gestarse el pasado mes de junio. Las constantes alarmas dadas por los vecinos del entorno de la escuela canina motivaron las primeras pesquisas de los agentes. Las denuncias vecinales alertaban de manera reiterada sobre el evidente deterioro de las instalaciones, así como del llanto y el estado visiblemente famélico de los canes que permanecían alojados en el recinto.
Según los testimonios recopilados durante la fase inicial de la investigación, los animales carecían por completo de suministros básicos para su supervivencia cotidiana. La falta de acceso a agua limpia y alimento fresco era una constante, lo que provocó una rápida degradación de la salud de los perros albergados en el lugar.
Tras recabar las primeras pruebas y testimonios, los agentes de la Guardia Civil organizaron una inspección minuciosa del recinto para verificar las condiciones sanitarias y de bienestar animal. Al acceder a las dependencias de la escuela canina, los efectivos constataron deficiencias muy graves en la infraestructura: jaulas inadecuadas, acumulación de suciedad, excrementos sin recoger y una total ausencia de medidas higiénico-sanitarias mínimas.
El momento más crítico de la inspección ocurrió al localizar el cadáver de un perro en el interior del propio recinto. El hallazgo confirmó las sospechas de los investigadores sobre la extrema gravedad de los hechos y la inacción continuada por parte de los gestores del centro.
Ante el riesgo inminente para la vida de los demás animales, las autoridades decretaron la incautación inmediata de la totalidad de los perros. En total, 46 perros fueron retirados de la instalación y puestos a salvo bajo la tutela de servicios de protección animal y centros de acogida autorizados.
La evaluación veterinaria practicada in situ reveló un cuadro desolador. Nueve de los perros incautados tuvieron que ser ingresados en centros hospitalarios veterinarios de urgencia debido a su estado crítico, caracterizado por una extrema delgadez, anemia severa y deshidratación profunda.
Asimismo, la mayoría de los ejemplares rescatados presentaban multitud de dolencias derivadas del abandono prolongado:
Como resultado directo de las diligencias instruidas y de los informes veterinarios recabados, la Guardia Civil ha formalizado la investigación contra los dos hombres responsables de la escuela canina, quienes ostentaban además la propiedad de la finca e instalaciones donde acontecieron los hechos.
A ambos se les imputa la presunta comisión de un delito contra la flora, la fauna y los animales domésticos (maltrato animal), tipificado en el Código Penal español. Tras completarse los atestados policiales, los imputados han pasado a disposición de la autoridad judicial competente para responder por los cargos que se les atribuyen.
Paralelamente a las acciones penales, la administración ha ordenado el cierre definitivo de las instalaciones de Navalcarnero para evitar que puedan volver a albergar animales en el futuro. Los 46 perros rescatados continúan su proceso de recuperación física y psicológica bajo supervisión veterinaria, a la espera de que la justicia determine su destino definitivo y posibilite su posterior adopción responsable.

Susana Paredes Baeza says:
Cuarenta y seis perros viviendo entre suciedad, hambre y miedo… algunos al borde de no contarlo. Gracias a la intervención policial, hoy están a salvo y empiezan su camino hacia una vida digna, con agua, comida y cariño del bueno 🏡💚. Ojalá la justicia avance rápido y estos perritos puedan encontrar por fin un hogar donde nunca más vuelvan a sufrir.