Muy Wuau
Muy Wuau

Entrevista a Juan Manuel Sánchez, guía canino

Dylan perro del grupo cinológico de la guardia civil
Compartir

Hablar de Juan Manuel Sánchez es hablar de excelencia, entrega y vocación al servicio de la sociedad. Considerado uno de los mejores guías caninos de nuestro país, su trayectoria en la Guardia Civil le ha convertido en una referencia indiscutible en el ámbito de la detección con perros.

Comenzó su carrera en la unidad de Seguridad y Rescate, pero pronto se especializó en el rastreo de explosivos. Un punto de inflexión llegó en 2006, cuando viajó a Suiza para participar en un curso de la Policía Judicial de Berna. Allí descubrió la enorme utilidad de los perros adiestrados en la búsqueda de restos biológicos, una disciplina que apenas existía en España y que, gracias a profesionales como él y a pioneros como su perro Elton, se consolidó como una herramienta esencial en las investigaciones criminales.

Elton trabajó junto a Sánchez en más de 500 casos, incluyendo búsquedas tan mediáticas como las de Marta del Castillo o Yeremi Vargas. El 24 de febrero de 2011, tras una trágica explosión en el Centro Internacional de Desminado de Hoyo de Manzanares (Madrid), quedó demostrado el valor incalculable de estos perros en la detección de restos humanos, marcando un antes y un después en esta especialidad.

Tras la retirada de Elton a los 13 años, Sánchez continuó con otros compañeros de cuatro patas. Fue guía de Marley, quien participó en búsquedas tan delicadas como las de Dana Leonte, Diana Quer, el pequeño Gabriel Cruz o Javier Ardines. Actualmente trabaja con Dylan, un perro de aguas español de seis años entrenado en las instalaciones de la Dirección General de la Guardia Civil en El Pardo, especializado también en la detección de restos biológicos.

Su historia es la de un hombre que ha dedicado su vida a comprender y potenciar las extraordinarias capacidades de los perros al servicio de la justicia. Hoy tenemos el privilegio de conversar con él sobre su experiencia, sus logros y el papel imprescindible de los guías caninos en la resolución de casos que han marcado a la sociedad española.

1- Juan Manuel, ¿Cómo recuerda sus inicios en la Guardia Civil y qué le llevó a acercarse al trabajo con perros?

    Hola David, gracias por contar conmigo para hablar un poquito de mi trabajo, recuerdo mis inicios con mucho cariño en Seguridad Ciudadana, que es donde realmente aprendes a ser Guardia Civil. Tras mi paso por el G.R.S. de Madrid, decidí dar el paso hacia la especialidad de Guía de Perros.

    Lo que me llevó a este camino fue la misma ilusión que nos movía a los que empezamos en los 90: las ganas de sumar las capacidades de un perro a nuestra labor policial. Es un trabajo apasionante que se basa en la confianza plena. Esa seguridad que sientes en cada requisa, sabiendo que el adiestramiento previo da sus frutos en la calle, es lo que nos hace sentir un orgullo inmenso por nuestros compañeros de cuatro patas.

    2- En 2006 viajó a Suiza y conoció la labor de los perros en la detección de restos biológicos. ¿Qué sintió al descubrir esta especialidad y qué le motivó a dedicarse de lleno a ella?

    Pues nosotros ya llevábamos desde el año 2000 compitiendo en distintas pruebas tanto de detección como de seguridad en el campeonato conocido como SWISS OPEN, participé antes del 2006 en cuatro competiciones con Macius, mi perro de rescate, en dichos campeonatos siempre conseguimos unos resultados destacados compitiendo junto a perros y guías de toda Europa llegando a conseguir mi compañero, el Sargento Antonio García un primer puesto y yo un segundo en años posteriores, tras los buenos resultados cosechados hubo una invitación por parte del Ejercito Suizo para participar en el año 2006 junto a ellos en un curso de formación con nuestros perros de rescate, durante este curso visitamos diversas unidades militares y policiales en el país y tuvimos la suerte de que una de las visitas fue a la Policía Judicial de Berna que tenían sus propios perros de búsqueda de restos biológicos, estuvimos con ellos unos días y cuanto más veíamos más potencial se veía que podía tener en España.

    En España en aquellas fechas aun no existían perros que participaran en investigaciones, las unidades caninas solo tenían asignadas misiones policiales como eran la detección de drogas y explosivos, así como misiones de seguridad y rescate. Tras el curso y al llegar a España se comenzó a preparar un perro detector de restos bilógicos y en casi un año tenía ya operativo a Elton, el primer perro en esta disciplina en España, el cual iba aprendiendo junto a mí en cada servicio que participábamos.

    3- Elton fue pionero en España en este campo y juntos participaron en más de 500 casos. ¿Qué significó él en su carrera y qué aprendió de trabajar con un perro tan especial?

    Hablar de Elton es hablar del compañero que marcó un antes y un después, no solo en mi carrera, sino en la historia de la Cinología Policial en España. Juntos fuimos pioneros, abriendo camino en una especialidad que hasta entonces no existía en nuestro país. Participar en más de 500 casos —muchos de ellos de una enorme complejidad y repercusión mediática— forjó entre nosotros un vínculo que trascendió lo profesional.

    De Elton aprendí que la humildad del guía es fundamental: él me enseñó a ‘escuchar’ sin palabras. Trabajar con un perro de su inteligencia me obligó a perfeccionar mis sentidos para estar a su altura. Aprendí que la confianza absoluta en el animal es la clave del éxito; cuando Elton marcaba un punto, no había dudas, allí había algo.

    Él me demostró que, más allá del adiestramiento, existe una nobleza incalculable en el perro de trabajo. Su entrega constante, su capacidad para trabajar bajo presión y su lealtad incondicional fueron mi mayor motor. Elton no solo fue el primer perro de restos biológicos en España; fue mi maestro y, sobre todo, el espejo en el que se han de mirar todos los perros que han venido después en esta especialidad.

    4- En 2011, tras la explosión en Hoyo de Manzanares, se consolidó la importancia de estos equipos caninos. ¿Cómo vivió personalmente ese momento histórico para la especialidad?

    Ese momento lo vivimos con una carga emocional muy difícil de gestionar; sentimos miedo, pero sobre todo una responsabilidad inmensa. No se trataba de un caso más; se trataba de localizar los restos de nuestros propios compañeros. Aunque sabíamos que teníamos la herramienta adecuada, éramos conscientes de que nunca habíamos enfrentado a Elton a un escenario tan complejo y devastador.

    Al llegar a la zona, el silencio era absoluto. Sentí que todas las miradas estaban puestas en nosotros, pendientes de la reacción del perro. En cuanto Elton realizó el primer marcaje con esa pulcritud y seguridad que le caracterizaban, la tensión se transformó en método de trabajo. Inmediatamente, un equipo de Criminalística se unió a nosotros para señalizar y procesar cada punto que él marcaba.

    Era una zona de monte bajo donde la localización visual era prácticamente imposible; sin el olfato y la precisión de Elton, recuperar a nuestros compañeros habría sido una tarea infinita. Aquel día no solo se consolidó la importancia de la especialidad, sino que quedó demostrado que, en los momentos más oscuros, estos binomios eran capaces de aportar la luz y el rigor que la investigación necesita.

    5- A lo largo de su trayectoria ha estado presente en búsquedas muy mediáticas y delicadas. ¿Cómo se gestiona la presión emocional en casos con tanta repercusión social?

    Es cierto que el trabajo del perro es una pieza clave tanto en la resolución de los casos como en el proceso de investigación judicial. En las búsquedas más mediáticas, donde el interés informativo y la curiosidad del público son constantes, la clave para gestionar la presión es el aislamiento operativo.

    Normalmente, nuestras inspecciones —ya sea en viviendas o vehículos— se realizan en zonas muy protegidas, lejos de la vista de todos. En esos momentos, la presión externa desaparece porque el foco es único: el apoyo a Criminalística. En una inspección técnica no caben las prisas ni la presión por el tiempo; solo existe una premisa: hacerlo bien para aportar la máxima luz posible a la resolución del caso.

    Por otro lado, el perro suele convertirse en el foco de la noticia por una cuestión logística: ellos son la cara más visible del servicio. Mientras nosotros podemos sentarnos a descansar tras un esfuerzo prolongado, el perro necesita salir de la zona de trabajo para relajarse, pasear y desconectar emocionalmente. Esas entradas y salidas frecuentes son las que los sitúan en el centro de las cámaras, pero para nosotros, ese ‘foco’ es secundario frente a la prioridad de garantizar el bienestar de nuestro compañero y el rigor de la investigación.

    6- Tras Elton llegaron Marley y ahora Dylan. ¿Qué distingue a cada uno de estos perros y cómo se adaptó usted a sus diferentes personalidades y formas de trabajar?

    Aunque los tres comparten una metodología de trabajo similar, sus personalidades son únicas y el proceso de aprendizaje con cada uno de ellos marca etapas distintas de mi vida.

    Elton fue el gran desafío. Con él empecé desde cero en una disciplina que en España no existía. De Suiza me traje una ‘foto fija’ del objetivo: quería un marcaje claro, donde el perro indicara con la nariz el punto exacto del olor. Sin embargo, no tenía el manual de instrucciones para lograrlo. Fue un proceso de ensayo y error, con el hándicap añadido de que debía ser un marcaje preciso pero a la distancia suficiente para no contaminar las evidencias biológicas. Lograr esa pulcritud nos llevó mucho tiempo y esfuerzo, pero fue la base de todo lo que vino después.

    Con Marley y Dylan, el proceso ha sido más fluido. Gracias a lo que aprendí con Elton, hemos podido acortar los plazos de adiestramiento de forma considerable. Ya no buscábamos el camino, porque el camino ya estaba trazado.

    Adaptarme a ellos ha sido un ejercicio de observación: mientras Elton era el pionero constante, Marley y Dylan han aportado una madurez técnica que nos permite trabajar con una eficiencia mucho mayor desde el primer día. Cada uno ha aportado su matiz, pero todos comparten el mismo rigor que exige esta especialidad.

    7- ¿Cómo es el proceso de entrenamiento de un perro especializado en la detección de restos biológicos? ¿Qué cualidades busca en un buen perro de trabajo?

    El proceso de adiestramiento en esta especialidad es, posiblemente, uno de los más complejos que existen. El principal desafío es gestionar el instinto natural del animal: debemos exponer al perro a sustancias que, por naturaleza, le resultan muy atractivas. El perro, de forma instintiva, querría comer, lamer o incluso revolcarse sobre la materia orgánica para camuflar su propio olor. Nuestro trabajo consiste en canalizar ese impulso y transformarlo en un marcaje técnico, estático y preciso. Además, es vital entrenar la discriminación del olor frente al paso del tiempo, ya que las sustancias biológicas sufren una degradación química constante que el perro debe saber interpretar.

    En cuanto a las cualidades, no buscamos cualquier perro; necesitamos un perfil muy específico:

    • Equilibrio y Actividad: Un perro activo, pero con un temperamento muy estable.
    • Capacidad de Concentración: El animal debe ser capaz de abstraerse de todo lo que le rodea. Trabajamos en escenarios totalmente incontrolados, como viviendas habitadas donde hay ruidos, olores de comida o incluso otros animales domésticos.
    • Aplomo y Valentía: No puede tener miedos. Debe enfrentarse a situaciones inesperadas o superficies extrañas sin dudar, manteniendo siempre el foco en el objetivo.

    En definitiva, buscamos un perro que sea capaz de mantener la calma en el caos y la precisión en la búsqueda.

    8- Desde su experiencia, ¿Qué papel juegan los guías caninos en la investigación criminal y en qué medida son un complemento imprescindible para la labor de la Guardia Civil?

    Desde mi experiencia, el guía canino no es solo un apoyo logístico, es un especialista en la gestión de una herramienta biosensorial única. En la investigación criminal, el papel del guía es fundamental para traducir el instinto del perro en pruebas periciales sólidas. Somos el nexo de unión entre la capacidad olfativa del animal y el rigor del proceso judicial.

    El binomio canino es un complemento imprescindible para la Guardia Civil por tres motivos principales:

    • Eficiencia en el tiempo: En escenarios de grandes dimensiones o en registros minuciosos, lo que a un equipo de inspección ocular le llevaría días, un perro bien adiestrado puede localizarlo en minutos, permitiendo que la investigación avance con una rapidez vital.
    • Alcance tecnológico: A pesar de los avances en química y sensores, el olfato del perro sigue siendo capaz de detectar trazas de restos biológicos o sustancias en cantidades mínimas que los aparatos actuales no siempre identifican, especialmente en entornos contaminados o con el paso de los años.
    • Aportación de indicios clave: Muchas veces, el perro es quien señala el ‘hilo del que tirar’. Su marcaje permite a las unidades de Criminalística focalizar sus esfuerzos de recogida de muestras de ADN o pruebas forenses en puntos exactos que, a simple vista, pasarían desapercibidos.

    En definitiva, nuestra labor no sustituye al resto de especialidades, sino que las potencia. Somos una pieza más del engranaje de la seguridad y la justicia, aportando una certeza que solo la nobleza y el instinto de nuestros compañeros de cuatro patas pueden ofrecer.

    9- En su opinión, ¿Cómo ha evolucionado en España la percepción y el reconocimiento del trabajo de los perros de detección en los últimos años?

    En mi opinión, la evolución ha sido extraordinaria. Se ha pasado de una visión puramente técnica a darles el verdadero protagonismo que merecen en cualquier investigación. Hoy en día, los perros tienen nombre propio en la conciencia colectiva.

    Ya no es habitual leer un titular genérico que diga ‘un perro de la Guardia Civil localiza…’. Ahora, las noticias comienzan con el nombre del perro, su raza e incluso su trayectoria. Ese pequeño gran cambio en el lenguaje refleja un reconocimiento mucho más profundo a su labor y a su identidad.

    Este fenómeno demuestra que la sociedad ya no ve al perro como una herramienta más, sino como un agente especializado que realiza proezas en servicio de todos. Ese nombre propio en el titular es el mayor homenaje a su dedicación, a su esfuerzo y al éxito del binomio que formamos con ellos. Es, en definitiva, el reconocimiento a un compañero que entrega su vida para ayudar a los demás.

    10- Después de tantos años de dedicación, ¿Qué le inspira y le da fuerzas para seguir en esta labor tan exigente y al mismo tiempo tan necesaria para la justicia y la sociedad?

      Lo que me da fuerzas cada día es la lealtad inquebrantable de mi compañero de cuatro patas y la certeza de que nuestro trabajo ofrece respuestas donde nadie más puede encontrarlas. No hay mayor inspiración que saber que, gracias al esfuerzo de ese binomio, estamos aportando una prueba crucial para que se haga justicia o dando un cierre necesario a una familia.

      Ver a Dylan hoy, con la misma intensidad  que tuvo Elton en sus inicios, es el motor que me impulsa a seguir sirviendo a la sociedad con el mismo orgullo que el primer día.

      1. Magnifica entrevista donde se resalta la profunda dedicación y experiencia de Juan Manuel Sánchez en el campo de la detección canina para la Guardia Civil. Su historia refleja no solo una trayectoria profesional ejemplar, sino también una vocación apasionada por aprovechar las capacidades extraordinarias de los perros en beneficio de la justicia y la sociedad. La relación de confianza y respeto que comparte con sus perros, junto a su visión del papel imprescindible de los guías caninos en las investigaciones criminales, nos recuerda el valor del trabajo en equipo humano-animal y la nobleza de quienes dedican su vida a servir con entrega y humildad. 🐾

      2. Para mí son los mejores en todo,una gran labor

      Deja una respuesta

      Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

      Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

      Muy Wuau
      Encuentra la mejor información para cuidar a tu perro y amplía tus conocimientos sobre la vida de tu fiel amigo.
      Encuentranos en:
      }) })