
Hoy tenemos el honor de contar con la presencia de Enrique Solís, fundador de LealCan, una entidad dedicada al entrenamiento de perros de asistencia con un claro compromiso social. A través de su labor, LealCan contribuye de forma directa a mejorar la autonomía, la inclusión y la calidad de vida de muchas personas.
En esta entrevista conoceremos en profundidad el trabajo que realiza la organización, los distintos tipos de perros de asistencia que entrenan, su proceso de formación, así como los retos actuales del sector y la visión de futuro de su fundador.
1. Para comenzar, ¿podrías contarnos qué es LealCan y cuál es su misión principal?
LealCan es una entidad con amplio recorrido en la educación canina a domicilio y el entrenamiento de perros de asistencia. Uno de nuestros propósitos fundamentales es contribuir a la construcción de una relación única con cada perro basada en la confianza y el respeto. Además de ofrecer entrenamiento personalizado a domicilio, realizamos actividades diversas relacionadas con el mundo del perro como Intervenciones Asistidas con Animales, formación para educadores, ponencias, actividades para empresas, exhibiciones, yoga con perros, perros para cine, TV o teatro, etc. También hemos escrito libros y colaboramos con medios de comunicación habitualmente.
2. Actualmente, ¿con cuántos tipos de perros de asistencia trabaja LealCan y qué funciones desempeña cada uno de ellos?
Actualmente, trabajamos con los siguientes tipos de perros de asistencia:
3. ¿Cómo es el proceso de selección y adiestramiento de los perros hasta que comienzan a trabajar con una persona usuaria?
En realidad, en LealCan contemplamos dos posibles escenarios:
4. A través de vuestras redes sociales hemos visto que estáis entrenando perros de asistencia psiquiátrica. ¿En qué consiste este tipo de entrenamiento y qué beneficios aporta a las personas que los necesitan?
Desde LealCan creemos firmemente en la labor que estos perros realizan, siendo tan importantes como cualquier otro perro de asistencia. Queremos dejar clara nuestra reivindicación de la necesidad de equiparar la importancia de la salud mental con la salud física. Más allá del Trastorno del Espectro Autista, que cuentan con una categoría de perro de asistencia reconocida legalmente, existen otras condiciones que también pueden beneficiarse de contar con un perro de asistencia en su día a día.
La buena noticia es que el Real Decreto 409/2025, de 27 de mayo, por el que se regula la actividad y bienestar de los perros de asistencia, abre la puerta al reconocimiento de nuevas variantes.
Respecto al entrenamiento, se realiza del mismo modo que el de cualquier otro perro de asistencia, por un lado, entrenando el acceso a lugares públicos y, por otro, habilidades específicas que ayuden al usuario a mitigar sus problemas diarios en función de la situación clínica del guía y de sus limitaciones funcionales.
Algunos ejemplos concretos de habilidades que se podrían entrenar son:
5. ¿Cómo se financia LealCan para poder desarrollar su labor y mantener la calidad del servicio que ofrece?
Por desgracia, actualmente no se reciben subvenciones oficiales, por lo que todo el peso recae en las posibilidades económicas de cada familia o de los patrocinios particulares que se consigan. Consideramos que hay que luchar por conseguir una financiación pública (del mismo modo que existen ayudas, por ejemplo, para prestaciones ortoprotésicas como sillas de ruedas, etc.) que asuma, al menos, parte del coste, aliviando la carga económica que afrontan las personas con diversidad funcional en esta área.
6. Desde tu experiencia, ¿cuál dirías que es el mayor desafío al que se enfrenta actualmente LealCan?
Enlazando con la pregunta anterior, donde ya se comentaba la carga económica que afrontan los usuarios de perros de asistencia, por nuestra parte, estamos haciendo todo lo posible para reducir costes manteniendo la calidad del entrenamiento. Por ejemplo, enseñamos a los propios usuarios cómo consolidar el aprendizaje que tiene lugar en las clases junto al entrenador, reduciendo el número total de sesiones necesarias gracias a su implicación. Además, también se reducen costes al no ser necesario un proceso de acoplamiento con nuestra filosofía de trabajo, pues directamente se empieza el entrenamiento en el hogar definitivo del perro y con el usuario final.
Otro de los retos más importantes que afrontamos es seguir defendiendo la gran labor que realizan este tipo de perros sin que su bienestar se vea comprometido. En nuestra entidad su entrenamiento tiene lugar con todo el mimo, el respeto, y la amabilidad que merecen y, además, la evaluación inicial de cada caso hace que se descarte el entrenamiento cuando las necesidades del perro no vayan a ser satisfechas o no se garantice su bienestar. Nosotros trabajamos con perros adoptados y queremos transmitir un mensaje de tranquilidad a las protectoras y a la sociedad en general para que entiendan que en LealCan velamos por que el bienestar del perro sea lo primero y no se vea comprometido por ser un perro de asistencia, sino que pueda tener una vida igual o más feliz que cualquier otro perro. Para nosotros un perro de asistencia NO trabaja, sino que usuario y perro se rescatan/ayudan mutuamente en busca de una vida plena para ambos formando un gran equipo. Para lograr este objetivo, la selección/evaluación del perro cobra vital importancia, pues se buscarán individuos con predisposición a ayudar, que disfruten colaborando con el humano y que se encuentren cómodos en lugares públicos.
7. En relación con las políticas públicas, ¿consideras que debería reducirse el IVA veterinario para los perros de asistencia y sus usuarios? ¿Por qué?
Sí, de hecho, creemos que debería reducirse, en general, para cualquier persona que tenga un compañero de vida, pues su salud debería ser considerada una necesidad básica con un IVA reducido. A veces cuesta comprender decisiones políticas donde únicamente prima el sentido económico. Si la reciente Ley 7/2023 de Bienestar Animal busca proteger a los animales de compañía como seres sintientes, debería facilitarse y asegurarse el acceso a servicios veterinarios de algún modo.
Dicho esto, no obstante, entendemos la dificultad de controlar que la bajada en el IVA no termine redundando en una subida de los precios por parte de las clínicas veterinarias para mejorar sus márgenes que finalmente haga que la medida resulte infructuosa.
Sea como fuere, creemos que hace falta encontrar alguna fórmula que facilite el acceso a los servicios veterinarios de todo animal que comparta vida con algún humano.
8. ¿Crees que la legislación sobre perros de asistencia debería endurecerse, especialmente en lo relativo a sanciones?
Más que centrarse en sanciones, creemos que es muy importante seguir concienciando en relación con el acceso público reservado a los perros de asistencia. Por un lado, para que se conozca por parte de los establecimientos su derecho de acceso y los usuarios no tengan que dar más justificaciones de las necesarias pasando un mal trago.
Por otro lado, es importante luchar contra negocios fraudulentos que expiden certificados a perros que no han recibido un entrenamiento como perro de asistencia. Incluso se han llegado a falsificar documentos médicos para tratar de conseguir acceso a cualquier lugar público como si fuera un perro de asistencia certificado oficialmente. Esta situación, además de injusta, hace flaco favor a los perros de asistencia legalmente certificados que ya cuentan de por sí con dificultades de acceso por mero desconocimiento, a las que se añadirían dificultades adicionales si otras personas tratan de acceder a estos lugares con documentos fraudulentos.
Sin ir tan lejos, también hay personas que colocan a su perro un arnés o peto con letrero que indica “perro de asistencia” cuando realmente no ha recibido ningún entrenamiento ni es un perro certificado, añadiendo también dificultades a los perros de asistencia legalmente reconocidos. En cualquier caso, a este respecto, queremos aclarar que entendemos muchas veces la necesidad que siente la persona de conseguir que su perro le acompañe a cualquier sitio por el apoyo que le ofrece. A mí mismo, como instructor de perro de asistencia, habiendo ayudado a muchos a que puedan acceder a lugares públicos mediante su entrenamiento como perros de asistencia, me encantaría poder acudir con mi perrita a muchos lugares donde actualmente no puedo, pues soy plenamente consciente de que no cumplimos los requisitos actuales para poder hacerlo.
Por nuestra parte, nos encantaría que existieran normativas equiparables a las de otros países donde un perro con una buena educación, que podría ser certificada también por algún profesional que trabaje en líneas respetuosas que aseguren el bienestar del perro, pueda acceder a cualquier lugar (siempre teniendo en cuenta que estos perros no estarán seleccionados para ser perros de asistencia y acceder a lugares públicos, por lo que habrá que atender primero las necesidades del perro no llevándole a lugares inapropiados o donde se sienta incómodo).
9. Para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría transmitir a la sociedad sobre la labor de los perros de asistencia y la importancia de apoyar proyectos como LealCan?
Los perros de asistencia se convierten en ángeles que salvan vidas para sus usuarios y se merecen toda la consideración y el reconocimiento de la sociedad. A su vez, su bienestar es primordial y se ha de anteponer a cualquier entrenamiento para garantizar que cuentan con una vida al menos tan plena como cualquier otro perro de familia.

susana says:
felicidades por la gran labor social que haceis, le solventais la vida a mucha gente que tendria muchos problemas en la sociedad