
En el universo del adiestramiento y el deporte canino de alta competición, existen perfiles que destacan no solo por sus impecables vitrinas de trofeos, sino por la profunda base científica y empática con la que abordan su disciplina. Elena García Hormigos, actual Campeona de España en el grado StPr 1 con una histórica puntuación de 99 sobre 100, es el claro ejemplo de cómo una necesidad de convivencia se transformó en una vocación de vida inquebrantable.
Presidenta del Grupo de Trabajo RSCE MooiCan, vicepresidenta de APDRACYL y criadora oficial, Elena ha sabido conjugar la rigurosidad de la psicología del aprendizaje con una sensibilidad especial hacia el bienestar animal, entendiendo que detrás de cada conducta observable hay una emoción subyacente que descifrar. Hoy conversamos con ella sobre sus recientes hitos deportivos, el rol del olfato en la modificación de conducta y el ambicioso horizonte que dibuja con la apertura de su centro de referencia, el MooiCan Arena.
Con Mooi, sencillamente, no tuvimos otra opción. Sus problemas eran tan graves que, o aprendíamos a leer qué sentía de verdad, o la convivencia se volvía inviable. Ella nos obligó a estudiar, a buscar ayuda profesional y a entender que enseñar obediencia básica no sirve de nada si el perro está roto por dentro. Fue un golpe de realidad muy duro. Su rehabilitación no fue fácil, pero nos cambió la vida y encendió una vocación que ya no pudimos apagar.
Porque el adiestramiento tradicional busca resultados rápidos y visuales para el guía. A corto plazo es mucho más cómodo corregir un tirón de correa que pararse a entender por qué ese perro siente la necesidad de huir o de reaccionar. Trabajar la emoción exige tiempo, paciencia y, sobre todo, admitir que el perro tiene sus propios procesos mentales y cognitivos. Lamentablemente, a nivel comercial y social todavía prima la inmediatez sobre el bienestar real.
Cuando un perro usa el olfato de forma estructurada, su cerebro cambia el foco. Pasa de un estado de alerta o reactividad a un estado de concentración analítica. Físicamente le bajan las pulsaciones y, lo más importante, le devuelve el control y la autonomía que muchas veces pierde por sus miedos o por el propio entorno. Es pura terapia cognitiva: los estabiliza de dentro hacia fuera.
Busco ese motor inagotable y esa pasión desmedida por la búsqueda, pero equilibrados con una gran estabilidad mental. Un perro de alta competición necesita mucha tenacidad y drive para no venirse abajo ante las dificultades técnicas, pero también un buen «botón de apagado». Quiero perros —como los cachorros que estamos construyendo ahora— que lo den todo en pista y que luego sepan gestionar la calma.
India (Odette de Cañaón) es una perra fantástica, pero con 18 meses no deja de ser una adolescente en pista. La clave de esos 99 puntos no fue repetir ejercicios hasta la saciedad, sino construir un binomio feliz. El trabajo técnico bajo la dirección de Ricardo es vital, pero en pista lo que nos sostuvo fue el vínculo, la confianza que tenemos la una en la otra. Si ella confía en mí y ve la prueba como un juego estructurado, la presión del campeonato simplemente desaparece.
Te cambia por completo la visión. Estar ahí dentro, ayudando a los jueces, te permite ver esos pequeños detalles que marcan la diferencia entre un buen ejercicio y uno excelente. Ves cómo la tensión del guía se transmite y afecta al perro. Te hace mucho más consciente de tu propia comunicación corporal y del reglamento cuando después eres tú quien sale a competir.
El mayor reto es romper el estigma de que el olfato y el rastro son disciplinas exclusivas de perros policía o unidades de rescate. Nuestro objetivo institucional es acercar estos deportes a cualquier guía, demostrar que se puede formar un equipo increíble con tu propio perro, y para eso impulsamos competiciones y encuentros formativos que den visibilidad a la base del deporte.
Huyo de la foto del perro posando estático. Busco la tensión en la mirada antes de salir a buscar, la sincronía de los cuerpos caminando juntos, o el instante exacto en que el perro resuelve un problema con la nariz y el guía lo apoya. Quiero que quien mire la fotografía no vea solo un perro bonito, sino que perciba el esfuerzo, el sudor y la conexión real de un equipo de trabajo.
Queremos que las instalaciones de Valdeprados (Segovia) sean un verdadero punto de encuentro técnico. Y no quiero dejar pasar la oportunidad de agradecer sinceramente al Ayuntamiento, y muy especialmente a su alcalde, D. José Luis García Arribas, la excelente acogida y el respaldo que han dado al proyecto desde el primer momento. No buscamos masificar el centro. Además de los grupos de trabajo diario (somos grupo de trabajo oficial de la RSCE), habrá proyectos formativos y seminarios específicos de olfato, Rally Obedience, educación y convivencia. Todo pensado para alumnos que quieran entender el «por qué» del entrenamiento, en un entorno donde cada perro tenga el espacio y la atención que merece.
A medio plazo, el objetivo es llevar toda nuestra filosofía MooiCan a los grados más altos de estas disciplinas operativas. Demostrar en pista que la selección genética que estamos haciendo da resultado, llevando a nuestros perros jóvenes a pruebas oficiales, pero sin perder de vista que el bienestar emocional y la felicidad del perro están por encima de cualquier trofeo o puntuación.»

Ernesto Alvarez says:
Elena es una mujer increíble, junto con Ricardo forman un binomio difícil de superar en el trabajo canino, es un orgullo verlos trabajar y superar todas las dificultades juntos apoyándose entre ellos y sus perros , para mí son un ejemplo a seguir.