Muy Wuau
Muy Wuau

Entrevista a Alfonso Toribio, presidente de Aula Abierta K9

Alfonso Toribio con su perra
Compartir

Las Jornadas K9 de Guías Caninos, celebradas en las localidades de Alcalá de Henares y Azuqueca de Henares, han concluido con un alto grado de satisfacción por parte de los asistentes y la organización. Este encuentro ha logrado reunir a diversas unidades policiales y profesionales del sector cinológico de diferentes puntos de España para compartir metodologías, operativas de búsqueda y avances en el bienestar del perro detector. Para analizar las conclusiones de estas tres jornadas intensivas de aprendizaje y conocer la proyección del proyecto formativo, conversamos con Alfonso Toribio, presidente y uno de los cofundadores de Aula Abierta K9, además de un referente con dilatada trayectoria en el ámbito de las unidades caninas policiales.

1. Las jornadas de guías caninos K9 celebradas en Alcalá de Henares y Azuqueca de Henares han reunido a diferentes unidades policiales. ¿Qué balance general hace de estos tres días de formación?

La valoración es muy positiva. Creo que se han cumplido, y en algunos aspectos incluso superado, los objetivos que nos habíamos marcado.

Lo más importante de unas jornadas como estas no es solamente lo que se enseña desde la organización, sino todo lo que se genera cuando juntas durante varios días a profesionales que trabajan con perros en diferentes puntos del territorio nacional. Cada unidad tiene sus experiencias, sus procedimientos, sus dificultades y también sus soluciones, y compartir todo eso tiene un valor enorme.

Además, desde Aula Abierta siempre hemos querido que nuestras jornadas tengan precisamente ese carácter abierto. No queremos que sean un espacio cerrado exclusivamente para policías, sino que puedan participar y aportar profesionales y adiestradores de otras disciplinas. Al final, todos trabajamos con el mismo protagonista, que es el perro, y tenemos mucho que aprender unos de otros.

Creo que ese intercambio de conocimientos, unido a la parte práctica, es precisamente lo que hace que unas jornadas de este tipo tengan sentido.

2. ¿Cuántas unidades caninas o guías participaron finalmente en las jornadas?

En esta ocasión hemos sido bastante conservadores a la hora de seleccionar las unidades participantes.

Puede parecer extraño cuando precisamente uno de los objetivos de Aula Abierta es llegar al mayor número posible de profesionales, pero creemos que la formación práctica tiene que hacerse con unos criterios muy claros. Preferimos trabajar con un número de binomios que nos permita observar, corregir y sacar conclusiones antes que hacer una actividad multitudinaria en la que el alumno prácticamente se convierta en un espectador.

Hay una línea de trabajo que tenemos muy marcada en Aula Abierta: todo tiene que hacerse pensando primero en el perro y después en la operatividad del binomio.

Queremos que el guía aprenda, pero también que aprenda a conocer a su perro, a respetar sus tiempos, a interpretar lo que está haciendo y a trabajar con él sin generar una presión innecesaria.

3. ¿Qué tipo de escenarios operativos se trabajaron durante las prácticas?

Precisamente buscamos que hubiera variedad, porque creemos que ahí está una de las claves de una buena preparación.

Trabajamos en interiores, exteriores y en diferentes situaciones que pueden encontrarse los binomios en su actividad habitual. Pero si tuviera que destacar una línea de trabajo, sería la búsqueda sobre personas en movimiento.

Para nosotros es un área especialmente importante porque buscamos una detección lo más operativa y menos invasiva posible. El perro tiene que ser capaz de trabajar en escenarios reales, con personas, estímulos, movimiento y diferentes condiciones, y el guía debe saber interpretar correctamente cada situación.

La práctica tiene que acercarse todo lo posible a la realidad. Si entrenamos siempre en unas condiciones perfectas, cuando llegue el momento de trabajar en la calle nos encontraremos con un escenario completamente diferente.

4. Desde su punto de vista, ¿qué ha sido lo más valioso que se llevan los guías caninos que han participado?

Sin duda, conocer el nivel en el que están.

Puede parecer una respuesta sencilla, pero es muy importante. Cuando entrenamos habitualmente con nuestro propio perro podemos llegar a pensar que determinadas cosas funcionan porque estamos acostumbrados a ellas. Cuando trabajas con otros binomios, cuando alguien observa desde fuera tu trabajo y cuando tienes que enfrentarte a situaciones diferentes, aparecen aspectos que quizá no habías detectado.

Y eso es precisamente lo bueno de la formación.

No se trata de decirle a alguien que lo hace bien o mal. Se trata de que el guía sea capaz de identificar dónde puede mejorar y que tenga herramientas para hacerlo.

Para mí, una buena formación no es aquella en la que el alumno termina pensando que ya lo sabe todo. Es exactamente lo contrario: es aquella que consigue que termine con ganas de seguir aprendiendo.

5. En los últimos años, ¿cómo ha evolucionado el trabajo de las unidades K9 dentro de las labores policiales?

Ha evolucionado muchísimo y creo que todavía estamos en plena evolución.

Uno de los cambios más importantes, y que afortunadamente cada vez está más asumido, es la preocupación por el bienestar animal. Hoy entendemos mucho mejor que un perro que trabaja bien no es un perro sometido a una presión constante.

Tenemos que conocer cómo aprende, cómo gestiona la frustración, qué motivaciones tiene y cuáles son sus límites. En detección esto es fundamental.

Hay que conseguir perros que quieran buscar, que disfruten con su trabajo y que sean capaces de mantener una conducta estable durante la búsqueda. La presión excesiva puede conseguir determinados resultados a corto plazo, pero nuestro objetivo es construir binomios que sean fiables y operativos durante años.

Y ahí también ha evolucionado Aula Abierta. Cada vez entendemos más que no podemos separar el rendimiento operativo del bienestar del perro. Son dos conceptos que tienen que ir unidos.

6. ¿Cómo influyen este tipo de entrenamientos en la mejora de la seguridad y eficacia de los operativos reales?

Influyen directamente.

Un perro puede tener unas capacidades extraordinarias, pero si el guía no sabe cómo trabajar con él, cómo interpretar sus señales o cómo adaptar la búsqueda a las circunstancias, esas capacidades se pueden desaprovechar.

Por eso insistimos tanto en entrenar diferentes medios de ocultación, distintos escenarios y situaciones que reproduzcan lo que realmente puede encontrarse un policía durante un servicio.

También hay que tener en cuenta cuestiones como la meteorología, los espacios, los olores presentes en el entorno, el movimiento de las personas o las diferentes formas en las que puede encontrarse una sustancia u objeto.

La formación tiene que preparar al binomio para lo que puede pasar en la calle, no solamente para lo que ocurre en un campo de entrenamiento.

7. Para quienes aún no conozcan el proyecto, ¿qué es exactamente Aula Abierta K9 y cómo nació esta iniciativa?

Aula Abierta K9 nace de una inquietud muy concreta que compartíamos mi compañero Javier y yo: la necesidad de que la formación especializada en guías caninos estuviera al alcance de cualquier policía que realmente quisiera formarse y mejorar el servicio que presta al ciudadano.

Hace ya aproximadamente una década empezamos este proyecto con una idea muy sencilla: abrir la formación, compartir conocimientos y acompañar a los policías que quisieran iniciarse o especializarse en el trabajo con perros detectores, independientemente de dónde trabajaran o de los recursos que tuviera su municipio.

Nos encontramos en aquel momento con un ámbito en el que no siempre era fácil acceder a una formación de calidad. Había determinados conocimientos muy especializados que parecían estar reservados a unos pocos, y nosotros entendíamos que eso tenía que cambiar.

No porque creyéramos tener la verdad absoluta, sino porque siempre hemos pensado que, cuando hablamos de seguridad pública, el conocimiento compartido nos hace mejores a todos.

Y de ahí viene precisamente el nombre de Aula Abierta. No queríamos crear una formación cerrada, con un principio y un final y después olvidarnos de los alumnos. Queríamos crear un espacio de aprendizaje continuo.

Para nosotros hay algo fundamental: el centro de todo es el binomio guía-perro. No entendemos la formación canina sin cuidar esa relación, sin conocer las capacidades y limitaciones del animal y sin entender que estamos forming profesionales que van a trabajar en situaciones reales de seguridad y servicio al ciudadano.

Los comienzos no fueron fáciles, pero decidimos desde el primer momento que nuestra mejor respuesta iba a ser trabajar, formar y demostrar con hechos lo que queríamos aportar.

Ese ha sido siempre nuestro camino: no entrar en polémicas ni en enfrentamientos, sino centrarnos en lo que sabemos hacer. Formar binomios, compartir conocimientos y acompañar a los profesionales durante su proceso de aprendizaje.

Con el paso de los años, aquel proyecto inicial se ha ido consolidando. Hemos formado a policías de diferentes puntos de España, hemos establecido acuerdos y colaboraciones con distintas administraciones y entidades y también participamos en proyectos vinculados al ámbito universitario y a la investigación.

Pero creo que el mayor reconocimiento para Aula Abierta K9 es otro: ver cómo un policía que empezó sin experiencia termina siendo capaz de trabajar con su perro con seguridad, criterio y autonomía.

Al final, Aula Abierta K9 no pretende simplemente enseñar a manejar un perro. Pretende formar profesionales especializados, acompañarlos durante el proceso y poner a su disposición una metodología y una experiencia que puedan aplicar después en su trabajo diario.

Y esa sigue siendo nuestra filosofía: formar, asesorar y acompañar.

8. ¿Cuáles son los principales objetivos de Aula Abierta K9 dentro del ámbito de la formación cinológica?

Tenemos varios objetivos, pero todos parten de una misma idea: seguir creciendo sin perder nuestra esencia.

El primero es continuar siendo una referencia de calidad en la formación de guías caninos, especialmente dentro de las policías locales. Queremos que cuando alguien piense en Aula Abierta piense en formación seria, exigente, cercana y, sobre todo, aplicable al trabajo real.

Otro objetivo fundamental es seguir llevando esa formación a todos los rincones de España.

Y aquí las redes sociales están teniendo un papel fundamental. Hace diez años era mucho más complicado llegar a un policía de un municipio pequeño que quería comenzar a trabajar con su perro. Hoy podemos compartir una técnica, una experiencia o un conocimiento y, en cuestión de horas, puede estar llegando a profesionales de cualquier comunidad autónoma.

Pero queremos ir más allá. Nuestro objetivo es que Aula Abierta pueda llegar también a otros países de habla hispana. Hay muchísimos profesionales al otro lado del Atlántico con los mismos problemas, las mismas inquietudes y ganas de aprender.

Y también tenemos otro objetivo que para nosotros es muy importante: acercar a la sociedad el trabajo que realizan las policías locales.

Muchas veces el ciudadano conoce a la Policía Local fundamentalmente por su trabajo en tráfico, seguridad ciudadana o convivencia, pero desconoce la enorme cantidad de especialidades que existen dentro de nuestros cuerpos.

El trabajo de los guías caninos es una de ellas, y creemos que mostrarlo también es una manera de acercar la policía al ciudadano.

9. ¿Qué tipo de cursos o programas formativos desarrolláis habitualmente para guías caninos y profesionales del sector?

Intentamos que la formación sea lo más completa posible.

Para nosotros la parte académica es fundamental. Cuanto más conocimiento tenga el guía, mejores decisiones podrá tomar después en la parte práctica. Por eso creemos mucho en una formación que combine teoría, conocimiento científico, metodología de entrenamiento y aplicación operativa.

Pero también tenemos muy claro que un guía canino no puede formarse solamente en un aula.

Por eso siempre decimos que la teoría tiene que ir de la mano de la práctica. Podemos estudiar durante horas el comportamiento del perro, los procesos de aprendizaje o las diferentes técnicas de detección, pero después hay que ponerse delante del perro y comprobar qué ocurre realmente.

Trabajamos diferentes especialidades de detección, técnicas de búsqueda, marcaje, cobro, registros, vehículos, edificios, personas y escenarios operativos, pero también damos mucha importancia a que el guía entienda el porqué de cada ejercicio.

No queremos formar personas que simplemente repitan ejercicios. Queremos formar guías capaces de analizar una situación, tomar decisiones y adaptar el trabajo a su perro.

Y esa es una de las grandes diferencias que queremos seguir potenciando en Aula Abierta: cuanta más formación académica y conocimiento tenga el guía, más herramientas tendrá para desarrollar después una buena práctica operativa.

10. ¿Qué diferencia a Aula Abierta K9 de otras iniciativas formativas relacionadas con el trabajo con perros?

Creo que hay varios factores.

El primero es nuestra filosofía de formación abierta. Nosotros no queremos quedarnos el conocimiento. Queremos compartirlo.

El segundo es la cercanía. Intentamos que la persona que viene a formarse con nosotros no sea simplemente un alumno. Queremos que pueda seguir teniendo contacto con Aula Abierta después, plantear dudas, consultar problemas o continuar aprendiendo.

Y el tercero es nuestra obsesión por llevar la formación a la práctica.

Nos interesa mucho la teoría, la investigación y el conocimiento científico, pero siempre nos hacemos la misma pregunta: ¿cómo podemos llevar esto al trabajo real del binomio?

También queremos seguir dando cada vez más importancia a algo que considero imprescindible: la colaboración entre especialidades.

A veces parece que cada disciplina de detección trabaja de manera independiente, cuando en realidad tenemos muchísimos puntos en común. Un adiestrador especializado en una determinada detección puede aportar conocimientos extraordinarios a otro profesional de una especialidad diferente.

Por eso Aula Abierta tiene que seguir siendo precisamente eso: un aula abierta al conocimiento.

11. Tras el éxito de esta edición, ¿tenéis previsto repetir estas jornadas en próximos años?

Sí, nuestra intención es seguir desarrollándolas.

Pero no queremos hacer jornadas simplemente porque haya que hacerlas todos los años. Queremos que cada edición tenga un sentido y aporte algo diferente.

Nuestra idea es ir creciendo poco a poco, incorporando nuevas especialidades, nuevos profesionales y escenarios de trabajo.

También queremos que las jornadas sirvan como punto de encuentro. Que un guía pueda venir a aprender de otro guía, que un adiestrador pueda aportar sus conocimientos a una unidad policial y que todos podamos marcharnos con algo nuevo.

Si conseguimos eso, las jornadas habrán cumplido su objetivo.

12. ¿Qué nuevos retos cree que afrontan las unidades caninas policiales en España?

El principal reto es seguir profesionalizando las unidades.

No basta con tener un perro y un guía. Una unidad canina necesita formación continua, planificación, medios, criterios de selección adecuados y una apuesta clara por el bienestar animal.

También tenemos que avanzar mucho en la evaluación objetiva del trabajo de los binomios. Tenemos que ser capaces de medir, analizar y conocer realmente cómo está funcionando un equipo.

Y ahí creo que la investigación va a tener un papel fundamental.

Precisamente uno de los nuevos objetivos de Aula Abierta es potenciar nuestra área de I+D, orientándola directamente al trabajo de los binomios caninos y a sus aplicaciones, incluyendo el ámbito forense.

Queremos investigar, probar, analizar resultados y, sobre todo, trasladar después ese conocimiento a los profesionales.

Creo que es el siguiente paso natural de Aula Abierta: después de años formando y acumulando experiencia práctica, tenemos que convertir parte de ese conocimiento en investigación aplicada.

13. ¿Cómo ve el futuro del trabajo con perros dentro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad?

Lo veo con mucho recorrido.

El perro sigue teniendo unas capacidades que difícilmente puede sustituir una tecnología, especialmente cuando hablamos de detección y búsqueda.

Pero también creo que el futuro pasa necesariamente por combinar el trabajo canino con la tecnología y con el conocimiento científico.

Tenemos que dejar atrás la idea de que el adiestramiento canino es solamente experiencia y práctica. La experiencia es importantísima, pero tenemos que acompañarla de conocimiento académico, investigación y análisis.

Y precisamente ahí queremos estar desde Aula Abierta.

Queremos que un guía pueda tener acceso a una formación cada vez más completa: que conozca el comportamiento animal, los procesos de aprendizaje, la detección, la metodología de entrenamiento, la parte operativa y también las nuevas investigaciones que se están desarrollando.

En definitiva, más teoría y práctica, pero siempre conectadas entre sí.

14. ¿Qué mensaje le gustaría transmitir a los guías caninos que participaron en estas jornadas?

Que sigan aprendiendo.

Creo que un guía canino nunca termina su formación. Cada perro es diferente, cada situación es diferente y cada servicio nos enseña algo.

Les diría también que no tengan miedo a compartir lo que saben. Creo que durante mucho tiempo ha existido la tendencia a guardar determinados conocimientos como si fueran patrimonio de alguien.

Nosotros pensamos justo lo contrario.

Si yo sé algo que puede ayudar a otro guía a trabajar mejor con su perro, creo que tengo la obligación de compartirlo. Y mañana será otro compañero quien me enseñe algo a mí.

Y, sobre todo, que nunca olviden quién es el verdadero protagonista de todo esto: el perro.

Tenemos que exigirnos como profesionales, pero también tenemos que ser capaces de escuchar a nuestros animales, respetarlos y entender que su bienestar es inseparable de su rendimiento.

15. Y para finalizar, ¿qué próximos proyectos tiene previstos Aula Abierta K9 en materia de formación y eventos?

Tenemos varios proyectos encima de la mesa. En concreto, el próximo 11 de octubre comenzamos un curso de guía canino y, como ya sabes, en septiembre continuamos con los entrenamientos mensuales en diferentes localidades.

Queremos seguir creciendo en España y llegar a lugares donde todavía no hemos podido desarrollar nuestra actividad. Pero también tenemos la mirada puesta en Latinoamérica y en todos aquellos países de habla hispana donde existe una gran inquietud por la formación especializada de guías caninos.

Y en este crecimiento las redes sociales están siendo fundamentales. Nos permiten que Aula Abierta no tenga fronteras físicas. Podemos estar en contacto con un policía de cualquier punto de España o con un profesional que está a miles de kilómetros y que, sin embargo, comparte nuestras mismas inquietudes.

También queremos seguir organizando jornadas y actividades presenciales, porque el contacto directo entre profesionales es insustituible.

Pero probablemente el proyecto que más ilusión nos hace en este momento es el desarrollo del área de I+D de Aula Abierta K9.

Queremos dar un paso más y empezar a trabajar en investigación aplicada al binomio canino, especialmente en aquellas áreas que puedan tener una utilidad directa en seguridad y en el ámbito forense.

Queremos estudiar, experimentar, obtener datos y compartir después esos resultados con la comunidad profesional.

Y también queremos seguir abriendo Aula Abierta a todas las especialidades de detección. Creemos que tenemos muchísimo que aprender unos de otros y que, si somos capaces de poner ese conocimiento en común, todos vamos a avanzar.

Al final, después de estos años, seguimos teniendo muy presente aquella idea con la que comenzamos: que nadie que tenga ganas de aprender se quede fuera.

Ese es el espíritu de Aula Abierta K9.

Seguir formando, seguir compartiendo y seguir aprendiendo.

Y si además conseguimos que todo ese conocimiento sirva para que un policía pueda prestar un mejor servicio, que un ciudadano conozca y valore más el trabajo que hacen nuestras policías locales y que nuestros perros trabajen mejor y con mayor bienestar, entonces podremos decir que todo este esfuerzo ha merecido la pena.

  1. Aula Abierta K9 vuelve a demostrar que la formación crece cuando se abre, cuando se escucha y cuando se pone al perro en el centro. Los guías se llevan correcciones, nuevas miradas y la certeza de que siempre hay algo que mejorar… y que el bienestar del compañero de cuatro patas es la base de todo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Muy Wuau
Encuentra la mejor información para cuidar a tu perro y amplía tus conocimientos sobre la vida de tu fiel amigo.
Encuentranos en:
© 2025 muywuau. All rights reserved.
Aviso legal Política de privacidad Política de cookies
}) })