
Un nuevo caso de vulneración de derechos de personas usuarias de perros guía ha sido denunciado este sábado tras un incidente ocurrido en la capital. David Rey, acompañado de su perro guía Vincent y su pareja, afirma haber sido rechazado por una conductora de la plataforma Uber cuando solicitó un servicio para desplazarse al Centro Comercial Islazul desde el barrio Vistalegre.
Según el relato de los hechos, el incidente tuvo lugar en torno a las 16:20 horas, cuando el vehículo llegó al punto de recogida. La conductora, según Rey, preguntó si iba a subir al coche, a lo que él respondió afirmativamente. Fue entonces cuando la conductora se negó a prestar el servicio alegando que no se trataba de un vehículo de la modalidad “Uber Pets”.
Rey asegura que informó a la conductora de que la normativa vigente ampara el acceso de personas ciegas acompañadas de perros guía a cualquier medio de transporte público o privado de uso público, sin necesidad de contratar servicios específicos. Sin embargo, la conductora habría mantenido una actitud cada vez más tensa, rechazando finalmente el servicio. Ante la advertencia de Rey de que presentaría una denuncia, la conductora respondió con un “denúnciame” antes de abandonar el lugar.
En la maniobra de salida, el vehículo arrancó con la puerta trasera abierta, lo que, según los afectados, puso en riesgo la integridad física de Rey, su acompañante y el animal, llegando a estar a punto de arrollarles los pies, ya que se pudieron echar un poco hacia atrás.
Tras lo ocurrido, los afectados trasladaron la situación a la compañía, que se puso en contacto con Rey. Según este, desde la empresa se le habría instado a no formalizar la denuncia, extremo que fue rechazado. “No solo está denunciado, sino que también lo conocen los medios de comunicación”, afirmó.
Fuentes consultadas señalan que este tipo de incidentes no son aislados y denuncian un aumento de las negativas de acceso a usuarios de perros de asistencia. Atribuyen esta situación, en parte, a la escasa contundencia de las sanciones, que en muchos casos se limitan a advertencias. Según estas fuentes, existen conductores que acumulan múltiples avisos sin consecuencias significativas.
Diversos colectivos reclaman un endurecimiento de las medidas, proponiendo sanciones similares a las que algunos ayuntamientos aplican al sector del taxi, como la retirada temporal o definitiva de la licencia en casos de infracciones graves o reiteradas.
Asimismo, apuntan que en otros países como México ya se han producido restricciones a la actividad de plataformas VTC en determinadas localidades debido a prácticas consideradas inadecuadas. En España, grupos vinculados a perros de asistencia han comenzado a promover iniciativas de boicot contra determinadas empresas del sector como forma de presión ante la reiteración de estos episodios y demandan que los partidos políticos comiencen a hacerles más caso a estas denuncias, porque el perro guía es una ayuda a la movilidad y a la autonomía de las personas ciegas. Además, la empresa conocedora de estos hechos ha aplicado un filtro en el que una vez que el conductor cancela el viaje ya no se puede visualizar los datos del mismo, sin embargo, en esta ocasión los datos de la conductora fueron obtenidos en el momento de la discusión con lo que se advierte a las personas que realicen la captura antes de subirse al vehículo .
Rey es ampliamente conocido en el ámbito de la divulgación canina en español, donde se ha consolidado como un referente en la redacción de contenidos especializados sobre el mundo del perro. Es además fundador de la web MuyWuau.com, una de las más leídas en habla hispana, y autor del libro Razas de perro: pasado y presente.

Susana Paredes Baeza says:
Lo ocurrido es inaceptable. Las personas con discapacidad tenemos derecho a desplazarse con nuestro perro guía sin excusas ni trabas, y vulnerar ese derecho es discriminar su autonomía. Además, poner en riesgo al usuario y al animal demuestra una falta total de respeto y de responsabilidad. Urgen sanciones reales y contundentes para que estos episodios no se repitan. Los perros guía no son “mascotas”: son herramientas de movilidad y compañeros de vida que merecen protección y trato digno.