
En un paso decisivo hacia un modelo de asistencia social más inclusivo, empático y adaptado a las realidades afectivas contemporáneas, la Comunidad de Madrid ha sellado una sólida alianza junto a la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA), Purina España y la Fundación Alicia Alcocer Koplowitz. Este convenio de colaboración, estructurado en torno al prestigioso programa de ámbito nacional “Mejores Amigos”, tiene como propósito fundamental blindar el vínculo irrompible que une a las personas en situación de vulnerabilidad o exclusión social con sus animales de familia, ofreciendo una respuesta coordinada que abarca tanto el soporte nutricional como la asistencia veterinaria y el asesoramiento técnico especializado.
La iniciativa nace con la vocación de transformar la red de atención social madrileña, reconociendo una realidad innegable sobre el terreno: para muchos ciudadanos que atraviesan momentos de extrema dificultad, sinhogarismo o riesgo de exclusión, su perro o su gato no es simplemente un animal de compañía, sino su principal fuente de estabilidad emocional, su refugio cotidiano y un pilar fundamental para su salud mental. Con esta premisa, la colaboración interinstitucional busca asegurar que ninguna persona se vea en la dolorosa tesitura de tener que renunciar al bienestar de su animal —o, peor aún, verse incapacitada para acceder a los recursos sociales de alojamiento— por una absoluta falta de recursos económicos.
Uno de los ejes operativos más inmediatos e impactantes de este acuerdo se traduce en el terreno de la alimentación. Gracias al compromiso corporativo de Purina España, la compañía líder en nutrición y cuidado animal llevará a cabo donaciones periódicas de alimento seco y húmedo, específicamente adaptado para perros y gatos, destinado directamente a los usuarios de la red de comedores sociales de la Comunidad de Madrid que conviven con animales.
Estas entregas de suministros se efectuarán con una periodicidad trimestral, garantizando un flujo constante de provisiones en cuatro de los enclaves neurálgicos y de mayor afluencia de la región adheridos formalmente al programa:
Desde Purina España, Elisenda Saperas, veterinaria y responsable de Comunicación de la entidad, subraya el trasfondo humano de esta línea de actuación: «Sabemos que, para muchas personas en situación de exclusión social, su animal es compañía, apoyo emocional y estabilidad. Poder ayudarles a mantener ese vínculo es una forma también de contribuir a su bienestar integral».
Esta visión solidaria entronca directamente con el propósito de la compañía de fomentar una sociedad más respetuosa y consciente, donde la tenencia responsable no sea un privilegio exclusivo de quienes disponen de estabilidad económica, sino un derecho y un lazo protegido para cualquier ciudadano, con independencia de su coyuntura socioeconómica.
El programa “Mejores Amigos” de FAADA no parte de cero; cuenta con una sólida trayectoria respaldada desde el año 2023 por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. Se trata de un servicio integral de ámbito estatal diseñado para articular una respuesta multidisciplinar. Entre sus pilares operativos destacan la atención veterinaria totalmente gratuita, el asesoramiento técnico y legal para entidades y particulares, la impartición de formación especializada dirigida a los profesionales de los servicios sociales, y el acompañamiento directo a los equipos de intervención en la delicada tarea de facilitar el acceso de personas sin hogar y sus animales a los recursos residenciales y de acogida.
Desde la puesta en marcha de los primeros protocolos y convenios de esta naturaleza, el balance acumulado arroja datos muy esperanzadores que evidencian el impacto real sobre el terreno:
Carla Cornella, presidenta de FAADA, incide en la importancia estructural de este enfoque: «Desde FAADA trabajamos para que ninguna persona tenga que renunciar a su animal por falta de recursos. Este programa nos permite intervenir de forma estructural, integrando el bienestar animal dentro del sistema de servicios sociales y acompañando a los equipos profesionales en la gestión de estos casos».
La arquitectura de este modelo social innovador se sustenta en una sólida cooperación público-privada. Por un lado, la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid jugará un papel dinamizador fundamental, facilitando la detección de casos y el acceso directo de los usuarios al programa a través de los recursos sociales dependientes de la Dirección General de Servicios Sociales e Integración.
Por otro lado, la Fundación Alicia Alcocer Koplowitz irrumpe como un puntal financiero indispensable para cubrir aquellas contingencias más complejas que escapan de los recursos ordinarios. La entidad privada complementará el programa mediante la asunción y financiación directa de urgencias veterinarias graves, cirugías, tratamientos médicos complejos y actuaciones específicas que no puedan ser sufragadas por falta de recursos de los propietarios.
Dña. Alicia Alcocer Koplowitz, presidenta de la fundación homónima, ha querido poner de manifiesto la filosofía que guía esta colaboración: «Para la Fundación Alicia Alcocer Koplowitz es esencial apoyar iniciativas que atienden de forma integral a las personas en situación de vulnerabilidad. Este programa permite dar respuesta a necesidades urgentes que, de otro modo, podrían comprometer tanto el bienestar de los animales como la estabilidad emocional de las personas, reforzando un modelo de atención más humano e inclusivo».
Más allá de la asistencia material inmediata —la comida y la asistencia veterinaria—, el convenio firmado en Madrid contempla un avance metodológico de gran calado estratégico: la elaboración de un censo específico.
Esta herramienta demográfica y social permitirá por fin dimensionar con precisión científica la realidad sociológica de las personas en situación de pobreza, exclusión o sinhogarismo que conviven con animales de compañía en la región. Disponer de estos datos cualitativos y cuantitativos abrirá la puerta a que las administraciones públicas puedan diseñar en el futuro políticas sociales, normativas y recursos habitacionales mucho más adaptados, realistas y sensibles a las necesidades de este colectivo vulnerable, sentando un precedente de vanguardia en la política social de la Comunidad de Madrid.
