
La reciente remodelación del area canina de Vistalegre, en el distrito de Carabanchel, ha desatado una ola de indignación entre los usuarios habituales. Lo que debía ser una mejora del espacio público se ha convertido, según residentes y trabajadores, en un foco de inseguridad y barreras arquitectónicas que afecta a dueños de perros, paseantes y personas con movilidad reducida.
La principal demanda de los propietarios de mascotas es clara: el área canina debe recuperar su tamaño original. Al haberse encogido el recinto, se ha producido un efecto colateral imprevisto. La proximidad de las zonas de juego infantil provoca que muchos niños jueguen con la arena del espacio que hay entre el área canina y las zonas habilitadas para el transito de peatones.
Esta situación está provocando caídas frecuentes entre los paseantes y un malestar generalizado. Los propios jardineros responsables del mantenimiento del parque apoyan esta queja, asegurando que «antes de la reforma, estos problemas de dispersión de arena y suciedad en los viales no ocurrían».
Uno de los puntos más críticos es el incumplimiento de la normativa de accesibilidad. La carencia de tierra en el acceso ha provocado que el escalón de entrada sea cada vez más pronunciado. De manera que, las personas mayores presentan dificultades para entrar al área canina.
Así mismo, el acceso se ha vuelto prácticamente impracticable para sillas de ruedas o andadores.
En esta linea, el cemento que se encuentra próximo está tan deteriorado que provoca desniveles y obliga a los peatones a transitar por la acera y acceder por la zona próxima al parque infantil, generando riesgos adicionales.
Aprovechando la época de plantación, los usuarios exigen la instalación de arbolado próximo al área canina. Según afirman residentes y técnicos municipales, la vegetación es clave por dos motivos:
«Es evidente que el espacio no cumple con la Ley de Accesibilidad ni con los estándares de áreas caninas del Ayuntamiento de Madrid», afirman técnicos consultados.
Aunque el mantenimiento general depende de la ciudad, los expertos aclaran que la responsabilidad de acometer estas mejoras específicas recae sobre la Junta Municipal del Distrito de Carabanchel. El diseño actual es calificado de «deficiente», ya que una entrada situada a nivel del bordillo habría evitado el escape de tierra y solventaría en su mayoría los problemas de accesibilidad.
Los afectados esperan una respuesta inmediata antes de que la llegada del calor extremo convierta esta zona en un espacio inutilizable y peligroso para la convivencia vecinal.

Susana Paredes Baeza says:
La reforma ha dejado el área canina más pequeña, menos accesible y con más riesgos ⚠️. Es urgente una solución rápida para que vuelva a ser un espacio seguro y cómodo 🐕💬
María says:
Para hacer lo que hicieron mejor que no hicieran nada, porque lo que han hecho es un desastre. Los perros necesitan un área en condiciones no un área donde pasen calor por falta de árboles o cuando llueva se formen charcos bastantes grandes, hasta convertirse el agua verde con mosquitos. Además, una entraba inaccesible para personas en silla de ruedas o personas mayores
Celia says:
Es necesario este área para los perros y ya que se gasta dinero es tan difícil hacerlo bien desde el principio ?