
La reciente remodelación del área canina de Vistalegre, en el distrito de Carabanchel, ha desatado una ola de indignación entre los usuarios habituales. Lo que debía ser una mejora del espacio público solicitada durante años se ha convertido, según residentes y trabajadores, en un foco de inseguridad y barreras arquitectónicas que afecta a dueños de perros, paseantes y personas con movilidad reducida.
Si bien los usuarios habituales y los establecimientos cercanos coinciden en valorar positivamente que la estética de la valla ya no esté oxidada, este avance visual contrasta con los problemas estructurales. Los comercios de la zona apoyan firmemente las demandas de los propietarios de mascotas debido a que el suelo de los alrededores sigue estando en mal estado y notablemente desnivelado, lo que genera riesgos para los peatones.
La principal demanda de los propietarios de mascotas es clara: el parque para perros debe recuperar su tamaño original. Al haberse encogido el recinto, se ha producido un efecto colateral imprevisto. La proximidad de las zonas de juego infantil provoca que muchos niños jueguen con la arena del espacio que hay entre el parque canino y las zonas habilitadas para el tránsito de peatones.
Esta situación está provocando caídas frecuentes entre los paseantes y un malestar generalizado. Los propios jardineros responsables del mantenimiento de los jardines próximos apoyan esta queja, asegurando que:
«Antes de la reforma, estos problemas de dispersión de arena y suciedad en los viales no ocurrían».
Los educadores caninos y veterinarios recuerdan los grandes beneficios de las áreas caninas para perros, ya que son esenciales para el ejercicio físico y la salud mental de los animales. Destacan que estos espacios ayudan a socializar a los perros desde cachorros y les permiten practicar más ejercicio sin depender del horario de suelta en grandes parques. Sin embargo, lamentan que este diseño actual limite las opciones de esparcimiento en comparación con otros parques caninos urbanos de la capital, donde se prioriza la convivencia armónica.
Uno de los puntos más críticos es el incumplimiento de la normativa de accesibilidad en estas zonas para perros. La carencia de tierra en el acceso ha provocado que el escalón de entrada sea cada vez más pronunciado. De manera que, las personas mayores presentan graves dificultades para entrar al recinto. Así mismo, el acceso se ha vuelto prácticamente impracticable para sillas de ruedas o andadores.
En esta línea, el cemento que se encuentra próximo está tan deteriorado que provoca desniveles y obliga a los peatones a transitar por la acera y acceder por la zona próxima al parque infantil, generando riesgos adicionales. Los usuarios señalan que las áreas caninas valladas deben ser un entorno seguro tanto por dentro como por fuera, algo que aquí no se cumple.
Aprovechando la época de plantación, los usuarios exigen la instalación de arbolado próximo al área. Según afirman residentes y técnicos municipales, la vegetación es clave por dos motivos:
«Es evidente que el espacio no cumple con la Ley de Accesibilidad ni con los estándares de áreas caninas del Ayuntamiento de Madrid», afirman técnicos consultados.
Aunque el mantenimiento general depende de la ciudad, los expertos aclaran que la responsabilidad de acometer estas mejoras específicas recae sobre la Junta Municipal del Distrito de Carabanchel. El diseño actual es calificado de «deficiente», ya que una entrada situada a nivel del bordillo habría evitado el escape de tierra y solventaría en su mayoría los problemas de accesibilidad.
Los afectados esperan una respuesta inmediata antes de que la llegada del calor extremo convierta esta zona del Paseo Marcelino Camacho en un espacio inutilizable y peligroso para la convivencia vecinal.

Susana Paredes Baeza says:
La reforma ha dejado el área canina más pequeña, menos accesible y con más riesgos ⚠️. Es urgente una solución rápida para que vuelva a ser un espacio seguro y cómodo 🐕💬
María says:
Para hacer lo que hicieron mejor que no hicieran nada, porque lo que han hecho es un desastre. Los perros necesitan un área en condiciones no un área donde pasen calor por falta de árboles o cuando llueva se formen charcos bastantes grandes, hasta convertirse el agua verde con mosquitos. Además, una entraba inaccesible para personas en silla de ruedas o personas mayores
Celia says:
Es necesario este área para los perros y ya que se gasta dinero es tan difícil hacerlo bien desde el principio ?