
En los últimos años, especialmente a través de redes sociales como TikTok e Instagram, ha crecido la visibilidad de un colectivo conocido como therian. Aunque el término puede resultar nuevo para muchos propietarios y amantes de los perros, el fenómeno no es reciente y está generando conversación dentro de la comunidad animalista.
Los therian son personas que afirman identificarse, a nivel interno o espiritual, como un animal no humano. Este fenómeno se conoce como therianthropy (o teriantropía). Es importante diferenciarlo de los disfraces o el cosplay: para quienes se identifican como therian, no se trata únicamente de una afición estética, sino de una experiencia identitaria profunda.
Algunas personas se identifican con lobos, felinos o aves, aunque también existen quienes sienten afinidad con perros domésticos o razas concretas. En muchos casos, expresan esta identidad a través de comportamientos simbólicos, uso de accesorios como colas o máscaras, o participación en comunidades digitales.
No necesariamente. Aunque a menudo se confunden, el movimiento furry está más vinculado a la afición por personajes antropomórficos (animales con características humanas), mientras que los therian hablan de una identificación personal con un animal real.
Ambas comunidades pueden coincidir en espacios digitales, pero sus fundamentos son distintos.
Desde el ámbito psicológico, los especialistas suelen abordar la teriantropía como una forma de identidad subjetiva que, en la mayoría de los casos, no implica un trastorno mental. Sin embargo, recalcan la importancia de diferenciar entre una expresión identitaria y posibles dificultades emocionales subyacentes.
Por el momento, no existe un reconocimiento clínico oficial de la teriantropía en manuales diagnósticos como el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5-TR), publicado por la American Psychiatric Association.
El interés surge porque algunos therian afirman identificarse específicamente con perros o lobos. Esto ha generado debates entre educadores caninos, etólogos y amantes de los animales sobre:
Es fundamental recordar que, más allá de tendencias o identidades personales, los perros son animales con necesidades biológicas y comportamentales propias. La etología canina se basa en evidencia científica y en el respeto hacia su naturaleza.
El auge de los therian forma parte de un contexto más amplio donde las identidades y las comunidades digitales tienen cada vez más visibilidad. Para el mundo canino, el debate no gira en torno a juzgar, sino a mantener el foco en el bienestar animal y en la comprensión real del comportamiento del perro.
En definitiva, conocer qué son los therian ayuda a entender mejor las conversaciones actuales en torno al vínculo humano-animal y a diferenciar entre identidad personal y cuidado responsable de nuestros compañeros de cuatro patas.

Maria Jesús says:
Es vergonozoso, ¿hasta donde llegaremos en esta sociedad?