
La formación en el ámbito del adiestramiento canino profesional y la seguridad ciudadana ha dado hoy un paso de gigante en nuestro país. La Directora General de la Agencia de Protección Civil y Emergencias, Irene Cortés, ha presentado de forma oficial una innovadora acción formativa que promete marcar un antes y un después en la operatividad de las fuerzas de seguridad del Estado: el curso de Guías caninos y adiestramiento de perros detectores pasivos de drogas y sustancias estupefacientes.
Este programa de especialización destaca no solo por su rigurosidad, sino por centrarse en una de las metodologías más vanguardistas y respetuosas del panorama actual: el sistema de ‘Marcaje Lapa’. La iniciativa, organizada por primera vez de forma directa por la Agencia de Protección Civil y Emergencias de la comunidad, se extenderá desde hoy mismo hasta el próximo 10 de noviembre, consolidando un calendario lectivo de alta intensidad para los binomios participantes.
Para los amantes del mundo canino y los profesionales del sector, el término ‘Marcaje Lapa’ no es un concepto cualquiera. Se trata de un sistema de trabajo revolucionario registrado oficialmente en la Oficina Española de Patentes y Marcas por D. Javier Macho, un referente indiscutible en la materia que, además, asumirá las funciones de coordinador general a lo largo de todo este curso.
A diferencia de los métodos de marcaje activo tradicionales —donde el can puede ladrar, rascar o ponerse nervioso al localizar la sustancia—, el sistema de perros detectores pasivos mediante ‘Marcaje Lapa’ busca la máxima sutilidad, precisión y seguridad. La técnica consiste esencialmente en enseñar al perro de trabajo a congelar su posición y apuntar de forma fija y fija (como si estuviera pegado magnéticamente, de ahí el término «lapa») hacia el punto exacto donde se encuentra la sustancia estupefaciente que previamente se le ha asociado en su memoria olfativa.
Este comportamiento se logra tras un meticuloso proceso de condicionamiento y estimulación cognitiva, garantizando que el animal actúe con total calma en distintas circunstancias, ya sea ante personas en plena vía pública, en vehículos o en objetos inanimados. Al evitar conductas invasivas, se protege tanto la integridad del animal como los derechos y la tranquilidad de los ciudadanos durante las intervenciones de la policía local.
El diseño curricular de este curso de guías caninos ha sido estructurado minuciosamente para garantizar que el aprendizaje sea progresivo y realmente efectivo, tanto para el agente humano como para su compañero de cuatro patas. Al tratarse de una disciplina que requiere de una constante repetición y asimilación de conceptos, la formación se impartirá a lo largo de los meses de junio, septiembre, octubre y noviembre utilizando una modalidad mixta (semipresencial).
El cronograma se distribuye estratégicamente de la siguiente manera:
El curso de perros detectores de drogas no busca únicamente que el animal localice una sustancia; persigue una transformación integral de las unidades caninas (K9) de las policías locales de la región. Los objetivos principales definidos por la dirección del programa son:
Esta primera y esperada edición del curso cuenta con una convocatoria selecta orientada a garantizar una atención personalizada. Está dirigido a un total de 15 alumnos procedentes de Castilla y León, con el requisito indispensable de que cada agente aporte su propio perro para ser adiestrado desde cero en la detección de drogas bajo esta metodología.
El despliegue territorial de los municipios participantes refleja el gran interés que despierta el uso de las unidades caninas en la prevención del delito en toda la comunidad autónoma. Los binomios se distribuyen de la siguiente forma entre las distintas localidades:
| Municipio / Provincia | Número de Alumnos (Agente + Perro) |
| Burgos | 6 alumnos |
| Palencia | 3 alumnos |
| León | 2 alumnos |
| Soria | 2 alumnos |
| Astorga | 1 alumno |
| Briviesca | 1 alumno |
El hecho de que los propios agentes críen, convivan y entrenen a sus perros de manera directa fomenta un lazo inquebrantable, lo cual es la base del éxito en cualquier disciplina de adiestramiento canino. Al finalizar esta exigente acción formativa en noviembre, estas localidades contarán con agentes altamente especializados y perros policías listos para combatir de forma pacífica, sutil y sumamente eficaz el tráfico y consumo de sustancias estupefacientes en sus calles.

Susana says:
La formación es la clave. Un buen aprendizaje y seguimiento convierte a muchos perros en indispensables para labores de captura, detección y protección.