
Organismos como el Colegio de Veterinarios de Murcia o expertos en control de plagas, alertan del aumento de las temperaturas durante el invierno y cómo favorece que estas orugas desciendan antes de los árboles y aparezcan en parques, pinares urbanos y zonas verdes frecuentadas por ciudadanos y perros.
Desde Rentokil, empresa de control de plagas y sanidad ambiental, explican que el ciclo biológico de esta especie está estrechamente ligado a la temperatura. «Cuando los inviernos son más templados, las larvas completan antes su desarrollo y abandonan los nidos con mayor antelación, lo que amplía el periodo en el que las personas pueden entrar en contacto con ellas», asegura Íñigo García, técnico experto de Rentokil.
En las últimas semanas se han registrado avisos por la presencia temprana de procesionaria en diferentes puntos del país. Distintas Comunidades y Ayuntamientos están con planes activos y advertencias en parques y pinares urbanos debido a la aparición anticipada de esta especie.
Entre las zonas donde se han mencionado alertas o actuaciones de control destacan:
Este adelanto obliga a extremar la vigilancia en zonas con presencia de pinos, especialmente en espacios urbanos donde la interacción con la población es mayor.
La procesionaria del pino representa un riesgo para la salud debido a los miles de pelos urticantes que cubren su cuerpo, los cuales contienen una toxina capaz de provocar reacciones alérgicas e irritaciones en piel, ojos o vías respiratorias. Estos pelos pueden desprenderse y dispersarse en el aire, lo que aumenta la posibilidad de contacto incluso sin tocar directamente la oruga.
Los perros, son uno de los colectivos más vulnerables. Si intentan oler, jugar o ingerir una oruga, pueden sufrir inflamación de la boca y garganta, vómitos, dificultades para tragar e incluso daños graves en órganos internos en los casos más severos.
Por ello, los especialistas recomiendan extremar la precaución durante los paseos en zonas con pinos, especialmente en los meses previos a la primavera.
Los expertos de Rentokil recuerdan que la detección temprana y la prevención son fundamentales para reducir el impacto de esta plaga.
Entre las principales recomendaciones destacan:
La colaboración entre administraciones, empresas especializadas y ciudadanía es clave para detectar a tiempo la presencia de la procesionaria y aplicar medidas de control eficaces.
El control de la procesionaria requiere actuaciones especializadas adaptadas al ciclo biológico de la plaga. Una de las técnicas más eficaces es la endoterapia vegetal, un tratamiento que consiste en inyectar a presión un fitosanitario directamente en el tronco del árbol para que se incorpore a la savia y se distribuya por todo el pino, alcanzando las hojas de las que se alimentan las orugas.
«Este método permite actuar de forma precisa contra la plaga con bajo impacto ambiental, ya que el producto se aplica dentro del árbol y reduce la exposición para personas y animales que transitan por zonas verdes», explica Íñigo García.
«Los tratamientos preventivos mediante endoterapia suelen aplicarse en otoño, coincidiendo con el momento en que las larvas comienzan a alimentarse y a formar los característicos bolsones en las ramas. Actuar en esta fase permite controlar la población antes de que las orugas desciendan al suelo en primavera», concluye García.

Susana Paredes Baeza says:
La procesionaria ya está apareciendo antes de tiempo 🐛🔥 y supone un peligro serio para nuestros perros. Un simple olisqueo puede causarles lesiones graves en boca y lengua 🐶💔. Si paseas por zonas con pinos, extrema la precaución y mantén a tu perro cerca. Cuidarlos también es protegerlos del entorno 🌲❤️.