
Hoy hablamos con Diego Lorenzo Díaz, una figura de referencia en el mundo canino. Es reconocido por su participación y promoción del deporte con perros, especialmente en disciplinas relacionadas con el olfato canino.
Su trayectoria combina de manera única la disciplina y el rigor de su profesión como militar en la reserva —con destino especializado en perros de detección, seguridad y competición— con un compromiso asociativo inquebrantable, ejerciendo actualmente como presidente del Club Deportivo Torrejón y de AERDEP.
Su vida personal y profesional gira en torno al perro de utilidad; una vocación que traslada a su gran afición, el IGP (perros deportivos), y que se materializa hoy en día como participante activo en las exigentes disciplinas de Rastro FH y StPr (búsqueda de objetos).
Esta experiencia técnica y su autoridad en la materia lo llevan también a desempeñar una labor fundamental de arbitraje y difusión, destacando su próximo papel como juez en el concurso de objetos organizado por el Club Ciudad de Almería en colaboración con la Asociación Adopta K9.
A lo largo de esta conversación, Diego comparte sus experiencias, aprendizajes y reflexiones sobre el trabajo con perros, la importancia del deporte como herramienta de conexión y el papel fundamental que desempeña en el fortalecimiento del vínculo humano-canino.
Mi experiencia en el ámbito militar me ha aportado disciplina, método y una forma de trabajar basada en objetivos claros y resultados medibles. Estos principios los aplico también al deporte canino, donde considero fundamental combinar el rigor técnico con la motivación y el bienestar del perro.
En el ámbito asociativo, esa misma experiencia me ha enseñado el valor de la organización, el trabajo en equipo y la formación continua. Creo que el crecimiento de nuestro deporte ante la sociedad pasa por compartir conocimientos, colaborar entre entidades y crear oportunidades para que cada vez más personas puedan disfrutar y progresar junto a sus perros.
Cada vez hay más perros en las familias, y debemos saber llegar a ellos ofreciendo programas formativos accesibles y adaptados a sus necesidades y posibilidades.
Parto de la base de que soy un eterno aprendiz del mundo del perro, y eso hace que mi ayuda también redunde en mi propio beneficio y aprendizaje.
Para mí, cualquier actividad con el perro es una oportunidad para reforzar el vínculo y mejorar la comunicación entre ambos. Mi enfoque se basa en ayudar a los aficionados a disfrutar del proceso más allá de la competición, fomentando el aprendizaje conjunto y, sobre todo, priorizando el bienestar del perro.
El secreto, si lo hay, es rodearse de personas con capacidad y, sobre todo, con ilusión en los proyectos divulgativos y formativos. Solo no se llega a ningún sitio.
Hoy en día existe un potencial enorme en los aficionados a los diferentes deportes caninos; solo hay que gestionarlo adecuadamente y saber delegar para llegar a todas las sensibilidades.
Me permite entrenar el 90% de las veces sin condicionantes de horarios, con libertad y en contacto con la naturaleza junto a mi perro.
Me aporta el aprendizaje constante de relacionarme con otra especie con un objetivo común.
Y me exige estar reciclándome y aprendiendo en cada entrenamiento para seguir mejorando.
Soy muy de pastor alemán, siendo consciente de que hay perros iguales o incluso mejores.
Existen razas que destacan especialmente, como las relacionadas con la caza en trabajos de búsqueda.
Pero más que hablar de razas, hablaría de la gran capacidad integradora de esta disciplina, ya que cualquier perro —con o sin raza— y cualquier guía pueden participar.
El StPr es una disciplina olfativa dentro del reglamento IGP muy accesible en niveles básicos, pero que puede alcanzar una gran complejidad en niveles avanzados, por lo que es apta para todo tipo de público.
Creo que en los próximos años tendrá un gran crecimiento participativo.
Agradezco la invitación del Club Ciudad de Almería. Se trata de una actividad StPr online que permite, con muy bajo coste para el participante, recaudar fondos destinados a la Asociación Adopta K9.
En la valoración de los ejercicios es muy importante priorizar el “cómo lo hace” frente al “qué hace”.
Las ganas de trabajar del perro junto a su guía, la motivación, la comunicación, el control de impulsos, la estabilidad y la expresión general son aspectos fundamentales, no solo los elementos técnicos.
Lo primero es tener claro que cada perro es diferente; huyo de las generalizaciones. Lo que funciona con uno puede no servir con otro.
Es fundamental respetar su proceso madurativo y conocerlo en profundidad. Por eso me gusta compartir experiencias desde que son cachorros.
De forma general, es clave que el perro disfrute por motivación intrínseca, no solo por reforzadores externos. Intento —aunque no siempre lo consiga— transmitirle que él es responsable de su trabajo y que sus decisiones influyen en el resultado.
Y también es importante entender que el error forma parte del aprendizaje.
Respecto a la motivación, estoy convencido de que a los perros les encantan los retos, por lo que adapto los ejercicios a su nivel y edad para favorecer un aprendizaje progresivo.
Puede depender de varios factores: la personalidad, el enfoque de prioridades y la experiencia acumulada.
En mi caso, quizá hayan influido mis propios fracasos y algunas experiencias poco agradables.
Intento disfrutar al máximo, y eso implica que mi perro también lo haga. Estoy dispuesto a perder puntos si con ello evito poner en riesgo la relación con mi perro. Si no es así, no merece la pena.
Aprende siempre de todos, mantén la gratitud y respeta a los perros como los verdaderos maestros que son. Y da las gracias a todas las personas con las que has podido compartir lo más valioso que tienen: su tiempo.
Seguir aprendiendo del olfato junto a mis amigos de dos y cuatro patas, pero sobre todo continuar formando y disfrutando del Rastro FH junto a mi perro.
Muchas gracias, David, y a la web MuyWuau por la entrevista y por ayudar a la promoción de los deportes con perros.
Nos vemos en las pistas.
