
Hablamos con Aurora Jiménez, una veterinaria del Centro Militar de Veterinaria de la Defensa (CEMILVETDEF), cuya trayectoria en las Fuerzas Armadas combina vocación, experiencia internacional y especialización en cirugía. En esta entrevista nos acerca al papel clave que desempeñan los veterinarios militares en el cuidado de los perros de trabajo: desde su selección y salud hasta su bienestar físico y emocional. Una mirada cercana a un trabajo esencial y poco conocido, donde los verdaderos protagonistas son los perros que sirven a la sociedad.
Cuando finalicé mis estudios de Veterinaria comencé a trabajar como veterinaria de campo y en clínica veterinaria. Disfrutaba mucho de mi trabajo pero a los 3 años comenzó la crisis de las vacas locas que provocó una gran recesión en el sector ganadero.
Este hecho coincidió en el tiempo con que una muy buena amiga mía se había presentado a la oposición de veterinaria militar el año anterior y de la que yo desconocía su existencia. Me contó acerca de ella y del trabajo que se desarrollaba dentro de las Fuerzas Armadas.
Me impactó mucho las posibilidades de desarrollo laboral que podía encontrar dentro de la institución y a la vez vi que con mi trabajo podía contribuir a la seguridad de mi país, encontrando una gran satisfacción personal.
Al año siguiente en 2005 nos presentamos en la siguiente convocatoria y aprobamos. Una vez finalizado el periodo de formación militar general y específico (1 curso escolar) me destinaron en primera instancia a la Base Aérea de Albacete. Allí formé parte de un contingente en Afganistán en 2006. Dos años más tarde fui destinada a Las Palmas de G.C.a la USBA Capitán Alcaide del Ejército de Tierra (ET) participando de nuevo en otro contingente en Afganistán con este ejército en 2009. En 2013 cambié de destino en Canarias al Mando Aéreo de Canarias, de nuevo al Ejército del Aire (EA).
Tras 10 años destinada en unidades, decidí dar un cambio a mi carrera profesional y optar al realizar una de las 4 especialidades complementarias que hay en Veterinaria Militar. Me presenté a la especialidad de Cirugía Veterinaria (CVE) ya que siempre me ha apasionado la medicina veterinaria y la cirugía, aprobando en esa convocatoria de 2015.
Durante 3 cursos de 2015 a 2018 realicé la formación específica de la especialidad complementaria y una vez superado el último curso fui destinada al Servicio de Policlínica del CEMILVETDEF, perteneciente a Órgano Central (OC).
Por lo que llevo destinada en la Unidad más de 10 años, 3 como alumna y el resto como especialista en CVE (Cirugía Veterinaria) en primer lugar como miembro del Servicio y desde junio de 2022 como Jefe del Servicio.
El CEMILVETDEF cuenta con diversos Servicios: Seguridad Alimentaria, Microbiologia e Higiene Ambiental, Policlínica, Unidad de Apoyo en Operaciones y Centro Militar Canino de la Defensa (CEMILCANDEF).
En el Servicio de Policlínica del CEMILVETDEF se encuentran destinados los Oficiales Veterinarios especialistas en Cirugía Veterinaria cuyas funciones son:
Atención médico-quirúrgica de los animales de interés militar que engloba los servicios de consulta médico-quirúrgica, realización de pruebas diagnósticas, instaurar tratamiento médico y/o quirúrgico. Junto con el seguimiento de los casos.
Atención médico-quirúrgica de las mascotas particulares del personal del Ministerio de Defensa (civil y militar) englobando al igual que en el caso anterior los servicios de consulta médico-quirúrgica, realización de pruebas diagnósticas, instaurar tratamiento médico y/o quirúrgico. Junto con el seguimiento de los casos.
Realización de reconocimientos clínicos periciales previos a la adquisición y alta de nuevos efectivos caninos a las Fuerzas Armadas, así como también la realización de reconocimientos previos al despliegue y al regreso de la Zona de Operaciones para evaluar su aptitud física para el despliegue y para el regreso a la actividad en su Unidad.
Los perros de militares se engloban dentro del grupo de perros de trabajo, por ello debido a su actividad puede considerarse como un perro atleta.
Los cuidados que se ofrecen al perro de trabajo dentro de nuestro ámbito están encaminados a mantener y mejorar su estado sanitario mediante una correcta alimentación y un plan específico de trabajo junto con un programa preventivo sanitario, puesto que debe encontrarse operativo y disponible para el servicio en el momento que sea requerido.
Para el alojamiento disponen de perreras individuales con una parte cubierta y una parte externa. Los caniles se encuentran acondicionados cada vez de manera más adecuada a las diferentes condiciones climatológicas tanto de frío como de calor.
Cada perro tiene un guía asignado o personal de servicio que diariamente se encarga de su cuidado, entrenamiento y alimentación siendo el primero en observar algún cambio sustancial en su comportamiento y estado poniéndolo de inmediato en conocimiento del personal facultativo al cargo.
A nivel alimentario nuestros perros consumen pienso de alta calidad, con una composición equilibrada y apropiada para las necesidades energéticas y proteínicas.
Por tanto cualquier cambio en la alimentación: pérdida de apetito, aumento de este, ansiedad a la hora de comer etc es importante valorarlo ya que un cambio que no sea puntual o este motivado puede ser un indicativo de cambio en su actividad diaria.
Respecto a cuidados externos es muy importante vigilar y controlar la aparición de problemas a nivel bucal (piezas dentarias principalmente), alteraciones oftalmológicas y óticas. Es de gran importancia también cuidar el estado de las almohadillas como cualquier cambio en la piel.
Otro punto de control es el estado mental y físico con la valoración de cualquier esterotipia o cambio comportamental o grado de cojera que puede mermar su operatividad.
Desde el punto de vista sanitario se llevan a cabo programas preventivos como en cualquier otro perro: desparasitaciones y vacunaciones periódicas.
Todas las actuaciones realizadas con el perro de trabajo siguen los principios de la Ley 7/2023 de protección de los derechos y bienestar de los animales, aún no estado incluidos nuestros perros en su ámbito de aplicación.
Los perros que ingresan como efectivo canino en las Fuerzas Armadas (FAS) pueden tener tres procedencias: cria propia, donación o compra a proveedor externo.
Todos los perros pasan dos tipos de reconocimiento:
Una vez superado estas dos pruebas y siempre que el animal tenga al menos 12 meses se inicia el procedimiento administrativo para dar de alta al perro en las FAS, dentro de la Unidad a la que va destinado, dando comienzo su formación específica en los diferentes cursos que se realizan en el CEMILCANDEF o en su Unidad si cuenta con un instructor acreditado.
La medicina preventiva es fundamental para mantener el alto grado de operatividad al que están sometidos los equipos cinológicos, tanto en el desarrollo de su trabajo en Territorio Nacional como en los despliegues en Zona de Operaciones, por lo que los distintos Servicios de Veterinaria de cada Ejercito y Armada cuentan con un completo programa preventivo.
Su aplicación no solo previene enfermedades futuras sino que nos ayuda a detectar problemas incipientes puesto que además de la aplicar el tratamiento antiparasitario y vacunal se realizan reconocimientos periódicos para comprobar su capacidad de trabajo.
Debido a la gran movilidad de los equipos cinológicos tanto dentro de Territorio Nacional como en el extranjero y Zona de Operaciones y habiendo detectado nuevas amenazas sanitarias, en 2026 se ha actualizado y ampliado el programa sanitario preventivo con el fin dar esta cobertura a todos los perros de las FAS.
Las principales patologías observadas y remitidas en clínica están relacionadas con el aparato locomotor. Estas van desde problemas musculares (contracturas principalmente) hasta problemas osteoarticulares: cojeras, dolor articular…En concreto:
En relación a la medicina interna observamos:
A nivel bucal encontramos muy habitualmente alteración y fractura de piezas dentarias que son tratadas según el estado como una exodoncia, endodoncia o reconstrucción.
Detrás de muchas patologías se encuentra el estrés generado en su actividad de diaria por la gran exigencia, que afectan y determinan la aparición de problemas comportamentales.
Cabe destacar que por cambios de comportamiento se detecta la ingesta de cuerpos extraños que son extraídos mediante endoscopia, evitando así la cirugía abierta tradicional permitiendo la recuperación del efectivo canino en 24-48 h…
Los guías caninos junto con el Servicio de Veterinaria de la Unidad son los responsables del estado sanitario del animal.
Para ello se lleva a cabo un programa de entrenamiento físico y de constante formación en la especialidad propia de cada perro. El animal como cualquier miembro de las FAS cuenta con un horario específico de trabajo, paseo o expansión y periodo de descanso.
El guía crea un vínculo afectivo con el perro, socializándolo desde que comienzan a trabajar juntos con el fin de que el perro se encuentre emocionalmente equilibrado, con una actitud similar a un animal de compañía cuando no se encuentra trabajando, y potenciando sus capacidades de trabajo cuando se encuentra realizando un servicio.
Se vigila y controla el nivel de estrés y por tanto estado emocional del animal en sus periodos de descanso y estancia en perrera manteniendo el nivel de actividad y con enriquecimiento de su entorno con juguetes que le permita estar entretenido y no dé lugar al aburrimiento que le lleve a la aparición de estereotipias.
Si las condiciones son adecuadas, el guía del perro puede estar autorizado para llevarse el perro a su domicilio los fines de semana o en sus vacaciones con el objetivo de no romper la rutina del animal y mantener la actividad y equilibrio emocional.
Aun así, en el caso de que aparezcan cambios de comportamiento el perro se reevalúa y se trata con el fin de recuperarlo de la manera más equilibrada para volver al servicio.
En cuanto a prevención de patologías se tiene en cuenta con mayor detenimiento las patologías que en las razas de trabajo tienen una mayor incidencia así como las derivadas de su actividad específica. De todas cobran especial relevancia los problemas osteoarticulares y musculares, así como los derivados del estrés.
La coordinación es la clave fundamental del éxito para el trabajo de los equipos cinológicos. Para esta labor el CEMILVETDEF cuenta con el CEMILCANDEF y el Servicio de Policlínica.
El trabajo de adiestramiento y docencia del mismo se lleva a cabo en el CEMILCANDEF. Este centro cuenta con profesores/instructores de gran nivel y un equipo de Oficiales Veterinarios que se encargan de la actividad clínica diaria.
Cuando es preciso actuaciones médico-quirúrgicas más avanzadas los animales se derivan al Servicio de Policlínica del CEMILVETDEF.
El CEMILCANDEF cuenta con acreditados programas formativos integrados en curriculum según el tipo de curso de especialidad. En estos cursos se realiza una formación teórica y práctica impartida por el instructores competentes en cada una de las áreas y formación sanitaria de distinto grado según necesidad determinada por el tipo de curso impartida por Oficiales Veterinarios.
Una vez que el perro es valorado como apto y por tanto se da alta para el servicio en las FAS se le adjudica un guía y realiza el curso de especialidad específico. Durante dicha formación los instructores enseñan al guía no solo las técnicas específicas de adiestramiento sino como detectar y aprovechar las fortalezas del animal así como a minimizar sus flaquezas.
El objetivo es que al finalizar y superar el curso el equipo cinológico formado por el binomio perro y guía esté operativo para realizar el trabajo para el que se ha formado. Estos equipos cuentan para ello además con el apoyo y asesoramiento del personal del CEMILCANDEF implicado en la formación.
Por lo que se puede afirmar que a nivel del CEMILVETDEF la coordinación es total, con una fluida comunicación entre todos los agentes implicados en el trabajo diario, abordando y solucionando las incidencias que se van presentando.
Una vez finalizada la vida laboral de los perros trabajo o si causan baja previamente por perdida de aptitud, son dados de baja en las FAS. Tras ello se gestiona la donación en adopción pasando a un tutor civil.
En primera instancia se ofrece y/o es pedida esta donación por su propio guía o personal relacionado con el perro debido al vínculo creado durante el tiempo de trabajo como equipo cinológico.
Cuando esta opción no es posible se ofrecen en adopción a través de asociaciones que se encargan de ello. El CEMILVETDEF forma parte de la campaña “Adopta un héroe de 4 patas” que junto con otros organismos e instituciones gestiona las adopciones de perros de trabajo.
Esta campaña puede considerarse como un éxito puesto que cuenta con lista de espera de tutores que quieren adoptar un perro que haya servido en las FAS así como en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE).
Este hecho nos enorgullece profundamente y nos llena de satisfacción al ver como nuestros perros, tras sus largos años de entrega y de servicio a su país pueden en sus últimos años de vida obtener el merecido reconocimiento y descanso en un entorno totalmente familiar como cualquier otra mascota.
Los equipos cinológicos están constituidos por el binomio perro de trabajo y guía canino. En virtud de la alta versatilidad, estos equipos cinológicos realizan diferentes e importantes trabajos tanto en Territorio Nacional como en Zona de Operaciones realizando tareas encaminadas a:
Aunque la percepción para el ciudadano es de trabajo, para el animal esta actividad es comprendida como un “momento de juego” en el cual tras conseguir el objetivo (detección de drogas, explosivos, dinero, rescate de personas…) será recompensado con un premio por parte de su guía.
En resumen, el quipo cinológico (perro y guía) realizan su trabajo diario en operaciones y catástrofes con valor, sin miedo a la adversidad y con la satisfacción del deber cumplido. Habiéndose convertido en una herramienta indispensable y fiable para la sociedad, tanto en el ámbito cívico como militar.
