
El Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (COLVEMA) ha celebrado este jueves la décima edición de sus emblemáticos Premios Bienestar Animal, una gala conmemorativa especialmente emotiva que ha servido no solo para galardonar a los protagonistas de este año, sino también para echar la vista atrás y recorrer una década repleta de historias, proyectos y profundos compromisos institucionales y sociales destinados a mejorar la vida de los animales y, por ende, de toda la sociedad.
Bajo el lema «10 años que dejan huella», la ceremonia de este décimo aniversario ha reunido en la sede de la institución colegial a destacadas personalidades del ámbito de la profesión veterinaria, diversas autoridades institucionales y representantes de organizaciones vinculadas de forma directa con la protección y el respeto hacia los animales. Conducido con maestría por el veterinario y divulgador Víctor Algra, el acto también contó con las intervenciones del reconocido veterinario y escritor Gonzalo Giner y de Gonzalo Moreno del Val, presidente del Consejo General de Colegios de la Profesión Veterinaria de España.ç
Nacidos hace una década con una premisa clara y directa —reconocer públicamente la labor de aquellas personas, entidades y animales que dedican sus esfuerzos a potenciar la calidad de vida animal y fomentar una convivencia más justa y respetuosa—, estos galardones han experimentado una transformación notable.
Durante su discurso inaugural, el presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, Felipe Vilas, quiso subrayar el trayecto recorrido desde la génesis de la iniciativa: «Diez años después, podemos decir con satisfacción que aquella iniciativa se ha consolidado y que estos premios se han convertido en un punto de encuentro para todos los que compartimos un mismo compromiso y una misma sensibilidad». Asimismo, Vilas aprovechó la efeméride para poner en valor la labor transversal que desempeña el colectivo veterinario en el engranaje de la salud pública global:
«Los veterinarios somos los profesionales que cuidamos de la salud y del bienestar de los animales, pero nuestra labor va mucho más allá. Porque proteger a los animales es también proteger la salud de las personas, cuidar del medio ambiente y contribuir a construir una sociedad más responsable y comprometida», apuntó el presidente de COLVEMA, agradeciendo de igual manera el esfuerzo colectivo de todos los galardonados que han desfilado por el certamen a lo largo de su historia.
El primero de los grandes reconocimientos de la jornada, centrado en la categoría de Proyecto comprometido con el bienestar animal, recayó sobre la Asociación Nacional de Criadores de la Raza Asnal Zamorano-Leonesa (ASZAL). Con este galardón se ha querido premiar la encomiable y constante labor de conservación de una raza autóctona que forma parte indiscutible del patrimonio vivo, la biodiversidad y el desarrollo sostenible del medio rural.
El galardón fue entregado por Felipe Vilas a Jesús de Gabriel, secretario de ASZAL, quien aprovechó la ocasión para reflexionar acerca de los principios éticos fundamentales que deben regir la relación del ser humano con estas especies. De Gabriel resumió la filosofía de la organización de forma contundente:
«Una vida que valga la pena ser vivida, eso es el bienestar animal. El burro quiere vivir con sus congéneres, quiere pastar la mayor parte de horas del día. Son burros y quieren ser burros siempre. Y por eso deberíamos respetar su etología y su vida natural».
La nota más entrañable y emotiva de la velada llegó con la entrega del reconocimiento al Animal comprometido con la sociedad, un galardón concedido a Lukas, un pequeño perro de raza yorkshire cuya intuición y valentía consiguieron salvarle la vida a su propietario.
Los hechos ocurrieron en un camino rural de Zaragoza, donde Rafael Gestí, de 78 años, sufrió una grave caída que lo precipitó por un terraplén. Ante la situación de desamparo, Lukas logró alertar de manera providencial a una patrulla de la Guardia Civil, guiando a los agentes de forma directa hasta el lugar exacto en el que yacía su dueño herido.
El presidente del Consejo General de Colegios de la Profesión Veterinaria de España, Gonzalo Moreno del Val, fue el encargado de entregar el galardón a un emocionado Rafael Gestí. Al rememorar aquella angustiosa noche, Gestí expresó su profunda gratitud hacia su fiel compañero:
«¿Cómo un perro tan pequeño puede tener tanto cariño y tanto amor por mí? Al final tengo que decir que me salvó la vida. Es pequeño, pero todo lo pequeño que es, es corazón».
Por su parte, el Premio a la Persona comprometida con el bienestar y cuidado de los animales fue concedido a la prestigiosa periodista y escritora Julia Navarro, cuya más reciente obra literaria, titulada Cuando ellos se van, se ha consagrado como un profundo homenaje a los perros que la han acompañado a lo largo de su existencia, así como en una lúcida reflexión acerca del amor incondicional, el duelo ante la pérdida y el indisoluble vínculo afectivo que une a los seres humanos con los animales.
El galardón le fue entregado de la mano de su amigo, el veterinario y escritor Gonzalo Giner. Durante su intervención ante los asistentes, Navarro puso el foco en cómo el trato dispensado a los animales funciona como un termómetro infalible del grado de desarrollo cívico de cualquier comunidad:
«El grado de civilización de los pueblos, de los países, también se mide por cómo tratan a los animales», aseveró la escritora.
Asimismo, quiso ensalzar la figura del colectivo profesional veterinario: «Los veterinarios son fundamentales para garantizar no solamente la salud de los animales; a través de ellos también nuestra propia salud, y también para educarnos, para indicarnos, para aconsejarnos, para ayudarnos».
Durante la ceremonia conmemorativa se proyectó un vídeo especial elaborado para la ocasión que repasó con detalle los diez años de historia de los Premios Bienestar Animal, rindiendo homenaje a todas aquellas personas, animales, entidades y proyectos que han consolidado este espacio a lo largo de los años. Desde animales que ejercen labores de protección o acompañamiento hasta iniciativas punteras de carácter científico, terapéutico o conservacionista, la gala demostró la amplitud y riqueza de un sector en constante evolución.
“Queremos seguir reconociendo las buenas iniciativas, seguir dando visibilidad a quienes trabajan por el bienestar animal y seguir defendiendo el papel fundamental que los veterinarios desempeñamos en este ámbito”, concluyó Felipe Vilas, reiterando la convicción que guía a COLVEMA desde hace una década: cuidar de los animales es también cuidar de nuestra sociedad.
El broche final al evento lo puso la actuación musical del coro de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, a la que siguió la tradicional fotografía de familia que reunió sobre el escenario a todos los galardonados, autoridades y representantes institucionales.

Susana Paredes Baeza says:
Diez años reconociendo a quienes trabajan por los animales y por una sociedad mejor. Enhorabuena a todos los premiados, especialmente a Lukas, que nos ha recordado que el tamaño no importa cuando el corazón es gigante. 🐶✨