
Las escapadas durante Semana Santa y primavera son momentos de disfrute para las personas, pero también suponen cambios importantes en la vida de nuestros compañeros peludos. La llegada a nuevos entornos, la ausencia prolongada de sus dueños y el regreso a la rutina pueden generar cierto nivel de estrés en los perros, aunque muchas veces pase desapercibido.
En España, uno de cada tres hogares convive con una mascota y más de 7,5 millones de búsquedas anuales de alojamientos pet friendly reflejan cómo esta tendencia está transformando el turismo, adaptando tanto la oferta como las expectativas de los viajeros.
Mientras para nosotros estos viajes son relajantes y divertidos, para las mascotas pueden implicar incertidumbre: ¿dónde está su espacio seguro? ¿volverá su dueño pronto? Esta sensación de inseguridad puede manifestarse con conductas sutiles como inquietud, cambios en el apetito, vocalizaciones más frecuentes o búsqueda constante de atención.
Desde Virbac, laboratorio veterinario de referencia en salud animal, advierten que el regreso a la rutina tras viajes o escapadas puede generar estrés en mascotas, incluso cuando no hay señales evidentes.
Los perros pueden mostrarlo de formas muy sutiles: físicamente, a través de temblores, jadeos, lamido excesivo o posturas tensas que denotan incomodidad; conductualmente, con conductas destructivas, vocalización continua, aislamiento o rechazo a interactuar; y emocionalmente, con irritabilidad, ansiedad al separarse de sus dueños o dificultad para relajarse.
«El regreso a casa después de un viaje puede ser un momento delicado para las mascotas. Brindarles rutinas predecibles y herramientas que fomenten la calma contribuye a un entorno seguro y fortalece la relación entre dueño y animal”, afirma Marta Escorsa Baqués, veterinaria y Product Manager de Virbac.
Reconocer estas señales a tiempo permite adoptar medidas que faciliten su readaptación al hogar y minimicen el impacto de los cambios recientes.
Recuperar el equilibrio tras las vacaciones no tiene por qué ser complicado. Con pequeños gestos, es posible ayudar a los perros a sentirse de nuevo seguros:
Cada vez más familias optan por incluir a sus animales en sus planes de ocio, lo que ha impulsado el auge de los viajes pet friendly. Sin embargo, más allá de la logística, es fundamental tener en cuenta su bienestar emocional.
Anticiparse a los cambios, mantener cierta estabilidad y ofrecerles recursos que favorezcan la calma marcará la diferencia entre una experiencia estresante y una realmente compartida.

Susana Paredes Baeza says:
Tu perro también siente los cambios después de una escapada.
Nuevos lugares, ausencia de su familia y vuelta a la rutina pueden generar estrés que pasa desapercibido.
Regálale calma: vuelve poco a poco a los horarios, crea un rincón seguro, juega con él y acompáñalo en la transición.
Su bienestar emocional también importa.🐾